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46.1 Cinco largos días
Fecha: 08/01/2020, Categorías: Grandes Series, Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... pesar de lo que me dijo Gonzalo preparé mi maleta para el fin de semana. Pude despedirme de él para cenar y prepararme para dormir, el recuerdo de sus palabras me tenía excitado en la cama, hasta el punto de desear masturbarme, dejé esos pensamientos con un hondo suspiro apretando mi verga y me dejé vencer por el sueño. ------------------------ Hacía una semana que Ray había marchado y pregunté a Anwar por él cuando se acercó para abrirme el portón de acceso, solamente me había llamado una vez para decirme que había llegado bien y tampoco yo lo había hecho, no quería distraerle de todo lo que tenía que hacer para adaptarse a su nueva vida y en la casa de su prometida. Había algún banco de niebla que subía en oleadas blancas del río, me dispuse a extremar las precauciones en el viaje a la fábrica, la gendarmería atendía el tráfico rodado con avisos luminosos para que redujéramos la velocidad. Gonzalo me llamó a la hora de comer, para saber detalles de mi viaje, en realidad lo que deseaba era hablar y lo del viaje lo utilizó de disculpa. Procuré hacer rápidamente mis compras y llenar el coche de gasoil para llegar al estudio y prepararme, me sentía nervioso sin motivo, también despertó mi coquetería y me entretuve demasiado escogiendo la ropa que me pondría. Quería causarle la mejor de las impresiones, me di crema en todo el cuerpo y me excedí en la cantidad de colonia que escurría de mi cuello hasta mi pecho y terminar en el vello de mi pubis. Si a la ...
... mañana habíamos tenido nieblas, la tarde resultaba oscura y tormentosa, tuve que coger un taxi que me llevara a la estación. Cuando el Eurostar paso al otro lado del canal llamé a Maira, deseaba conocer sus planes para su viaje a Londres, habían decidido ir mañana sábado a media mañana y me llamaría cuando estuvieran en el hotel. Le comenté que podían estar en la residencia de los abuelos de Gonzalo, según lo que hable con él, se negó ya que no conocían lo suficiente a mi chico y la entendí perfectamente, yo en su lugar hubiera hecho lo mismo. Me esperaba en St Pancras como acordarnos, estaba para comérselo y él no dejaba de mirarme sin atreverse a dar el primer paso, hasta que apareció su pícara y traviesa sonrisa que hizo enrojecer y me arrojé en sus brazos. -Daniel, ¡qué bonito estas! -me estrechaba contra él y me besaba tiernamente en la cara, como si tuviera miedo de romperme y era lo que yo deseaba. Me sujeté en su cuello y fundí mi boca a la suya. Después del largo y prolongado beso me separé para mirarle extasiado. -¡Qué ganas tenía de tenerte así! Poderte abrazar y sentirte. –abracé su cintura y avanzamos. Había traído uno de sus coches y a diferencia de en Lille, aquí no llovía, pero hacía más frío y me arrimaba a su cuerpo, estorbándole para que metiera mi maleta en el coche, le tuve que soltar un momento. Reía intentado apartarme de él, no le dejaba haciendo más fuerte mi abrazo y gozando de su tibio calor. Cuando llegamos a su casa el chófer ...