-
Ezequiel versus Sebastián
Fecha: 06/02/2020, Categorías: Grandes Relatos, Autor: dulces.placeres, Fuente: CuentoRelatos
Recién salía de mi adolescencia cuando conocí a Ezequiel, mi primer hombre, mi primer novio formal, en ese momento pensé que había conocido al hombre de mi vida, él era mayor que yo, casi diez años, pero a mí no me molestaba, me trataba como a una princesa y me daba demasiado, incluso me tenía toda la paciencia del mundo con algunos temas sexuales en lo que yo era un poco promiscua, o en los que tenía miedos, o dudas, o solo hacían que me sintiera mal. Tuve que luchar por esa relación, en especial en mi hogar, mis padres veían a Ezequiel como un tipo demasiado grande para mí y tuve que soportar que pusieran demasiados palos en la rueda. Pero con el correr de los años empezaron a quererlo, a aceptarlo y a tomarle cariño como parte de la familia, además ya había llegado a mis veinte años y habíamos pasado mucho tiempo de pareja. Y hasta acá todo pareciera una historia normal, sin ningún sobresalto, y todo sería así hasta esa fiesta… Nosotros estábamos en planes de futura convivencia, pero aún vivía en casa de mis padres, era la fiesta de quince de una sobrina de Ezequiel, y obviamente yo conocía a toda su familia así que estuve invitada, como no podía ser de otra manera. Recuerdo me había comprado un vestido de fiesta, en un color manteca, ajustado al cuerpo, entallado, tengo excelente cola así que me quedaba dibujado al cuerpo, dejando desnudas mis piernas y mostrando un pronunciado pero decente escote. Por suerte era a la noche puesto que el color claro hacía ...
... que se notara demasiado mi ropa interior. La fiesta debería haber sido una más, pero no lo fue… En esos lugares una conoce gente que probablemente jamás volverá a ver en su vida y fue de casualidad que lo conocí… En una rueda de algunas personas nos presentaron, Sebastián era amigo de la prima del novio de no sé quién, un perfecto extraño, vestía un ridículo traje a cuadros, con el cabello de corte asimétrico, cayendo hacia el lado derecho de su rostro, con unos enormes ojos claros y cristalinos que me devoraron al mirarme, pude notarlo, y su mirada fue tan fuerte, directa e insistente, que me sentí obligada a bajar mi propia mirada, enfocarme en otra cosa, pero sentí como si miles de alfileres se clavaran en ese momento en mi cuerpo, sentí calor, Ezequiel estaba a mi lado y lo tomé fuertemente del brazo como para querer mostrar un ‘ves? deja de mirar, no estoy disponible’, pero pareció no importarle, crucé nuevamente como sin querer mi mirada con la suya y el ahí estaba, insistiendo… Le dije al oído a mi novio que fuéramos a la barra a pedir un trago, estaba incómoda y adiviné que en esa retirada el tipo me comió el culo los ojos, hecho que me excitaba en cualquier hombre pero en este caso me molestaba demasiado. Nos sentamos un rato sobre unos altos taburetes, Ezequiel pidió un margarita y yo me incliné por un jugo de naranja exprimido. Pasaron algunos minutos, la gente bailaba y en eso una de mis amigas llevó a mi novio a bailar, me reí mucho porque el ...