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Ezequiel versus Sebastián
Fecha: 06/02/2020, Categorías: Grandes Relatos, Autor: dulces.placeres, Fuente: CuentoRelatos
... odiaba bailar así que me quedé sola divirtiéndome con los pasos grotescos de Ezequiel Fue justo ese momento, no lo vi venir pero Sebastián aprovechó que estaba sola y se acercó con sigila por detrás, me sobresalté al sentirlo apoyarse a mis espaldas y tomarme por la cintura, un frío corrió por mi espinazo y entonces me dijo al oído Que hermoso culo tenes putita… no imaginas las ganas que tengo de cogerte toda… Y mientras decía eso bajaba la mano de mi cintura hasta mis glúteos que sobresalían del taburete hasta darme un buen apretón en una de mis nalgas. Normalmente hubiera protestado, le hubiera dado una cachetada, o hubiera llamado mi novio para que lo pusiera en su sitio, pero por alguna extraña razón me quedé petrificada, preocupada en observar el entorno, para que nadie notara lo que estaba pasando Acarició mi cuello, estaba tan cerca que sentía su aliento en mi oreja, luego dijo Llamame, no te vas a arrepentir… Al tiempo pasaba su brazo por sobre mi hombro y dejaba caer en mi escote, entre las tetas una tarjeta personal… Estaba roja como un tomate, me moría de vergüenza, y Ezequiel volvía a mi lado! Con premura saqué la tarjeta de tal incómoda y grotesca situación, giré un poco, él había desaparecido, mi pareja me notó molesta y preguntó si estaba todo bien, solo disimulé la situación. De esa noche solo me llevaría su tarjeta y el sentirme sucia por permitir que ese extraño jugara con mi trasero, pero por alguna extraña razón me había ...
... seducido toda esa locura, que me tocara, que me dijera puta, que me dijera que quería cogerme, tal vez, estaba tan acostumbrada a la perfección de mi vida junto a Ezequiel que lo hecho por Sebastián había sido como una cachetada a la realidad… Una semana después estaba acomodando mi cuarto, de una de mis agentas cayó al piso la famosa tarjeta, ya me había olvidado de ella, la tomé entre mis dedos, me senté en la cama y me puse a pensar, y a pensar y a pensar, estuve más de una hora perdida, sin hacer nada, solo pensando mientras jugaba con ese pedazo de cartulina entre mis dedos, tomé mi celular y marqué el número, su voz contestó al otro lado, pero como en esa noche en la barra no pude decir palabra y corté la comunicación. En minutos sonó mi móvil, atendí Hola, recibí una llamada de este número, quién es? Mala jugada la mía, él ya tenía mi número, contesté y él no me recordaba, le dije de la fiesta, de la tarjeta y me dijo Ahhh!!!! la chica del culo perfecto y las tetas saltonas! Por cierto… como es tu nombre? Fue la segunda vez que tuve ganas de abofetearlo, hombres… recordaba mi culo y mis tetas, pero claro, como recordar mi nombre! Pero como un imán algo me atraía a él, hablamos como una hora, era un loco de remate, todo lo opuesto a Ezequiel, me dijo que vivía solo en un departamento, que trabajaba en un club de barrio, mantenía la concesión del bufet y que el sábado estaba invitada a una fiesta que daría su primo en su casa. Era todo tan loco… le ...