1. Ezequiel versus Sebastián


    Fecha: 06/02/2020, Categorías: Grandes Relatos, Autor: dulces.placeres, Fuente: CuentoRelatos

    ... dije que no sabía, que podría ir con una amiga, dado que ni siquiera lo conocía, el me pidió que me vistiera muy perra para el… así era, tomarlo o dejarlo.
    
    Cuando llegó el sábado no había conseguido una puta amiga que me acompañara, maldije mi suerte, aproveche que mi novio tenía otras ocupaciones y me arriesgué a ir a un lugar desconocido con un tipo desconocido.
    
    Me arreglé bien, ropa interior negra y sexi, tanga colaless como acostumbraba a usar, camisa bordada también negra con transparencias que dejaba ver a medias el sostén, pollera mini de cuero y botas tacos altos, recuerdo aun la protesta de mi padre diciéndole a mi madre que me veía como una puta, pero él era mi padre y ya estaba grande para estas cosas.
    
    Tomé un taxi hasta la dirección que me había dado, ya al bajar del coche se escuchaba tecno a alto volumen y escapaba por los ventanales los multicolores de la iluminación al compás de la música.
    
    Llamé a Sebastián al celular y en cinco minutos apareció a recibirme, tenía un porrón en su mano y me señaló diciendo
    
    Sabía que vendrías, conozco a las de tu clase…
    
    No supe si tomar eso como un insulto o como un halago, pero me convidó su bebida del pico de la botella, me tomó por el hombro y me llevó adentro.
    
    El ruido era ensordecedor, y me presentó demasiada gente en demasiado poco tiempo, imposible recordar, era gracioso que a todos les hablaba de mi como ‘mi chica’ y jamás mencionara mi nombre.
    
    Empezamos a bailar, me encontré con un tipo loco y ...
    ... divertido, bebida tras bebida, tomé cuanta cosa me ofreció, cigarros y por primera vez fumé hierbas…
    
    Estaba perdida, me sentía eufórica y caliente, el amargo de mi prometido jamás me había hecho vivir algo así, poco a poco fui cediendo, al principio alejaba las manos de Sebastián de mi cuerpo, pero con el correr de las horas mi culo y mis tetas pasaron por sus manos, bailamos pegados y calientes, refregué mis nalgas en su falo, lo sentía duro, me metió su lengua en mi boca, respondí con locura, en algún punto me dijo
    
    Vamos para arriba, así estaremos más cómodos…
    
    Una escalera caracol nos llevó a la planta alta para alejarnos del bullicio, no me importó que por lo corto de mi pollera se viera desde abajo más de lo conveniente, me dejé llevar, el parecía conocer la casa de memoria, llegamos a la puerta de un cuarto a media luz, pero no pasamos, nos quedamos bajo el umbral, me dio un profundo beso y luego me giró sobre mi eje, quedé de espaldas a él, Sebastián pasó sus brazos hacia adelante, como esa noche, solo que ahora empezó a masajearme las tetas, soltó mi camisa y corrió el sostén, mis pechos quedaron semidesnudos, entre telas y la nada misma, pegó mi frente al frio marco de chapa de la puerta, y también como esa noche apretó ms nalgas, solo que ahora había levantado la pollera de cuero hasta la cintura y mis carnes estaban entregadas, sus dedos recorrían las curvas de mi culo y se divertía enterrando entre mis cachetes la delgada tanga, como si no hubiera estado ...