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Mi doctor de cabecera
Fecha: 19/02/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Una_Tal_Melissa, Fuente: CuentoRelatos
... en la cama en donde te revisan, afortunadamente mi bebé estaba bien dormido, yo aún nerviosa acomode mis cosas en la otra silla y cuando me voltee para verlos el doctor ya estaba a mi lado. Me tomo del brazo y me levanto, me tomo de la cintura y me pego a él, llevaba un perfume tan rico, puse mis pequeñas manos en su pecho y lo sentí firme y duro, lo mire y me empezó a decir: -Eres muy bonita y muy sexy. Me le quede mirando mientras él se empezaba a acercar más a mí y sentí sus labios en los míos, me comenzó a besar, se convirtieron tan húmedos y apasionantes, empezaba a sentir ese calor y esa temblorina que inundaba mi cuerpo, sentía muy caliente mi panocha advertí que ya estaba mojada, con ese solo beso. -No tienes ningún problema con esto, o si? – Me pregunto. No dije nada y lo seguí besando, ahora si empezó a agarrar mis nalgas, me las apretaba y me pegaba hacia él, sentía su verga pegada en mi panza pues está más alto que yo. Me agarro y me llevo más adentro del consultorio, me puso contra la pared y me empezó a tocar sobre la ropa más y más, mis nalgas, ni panocha, mis tetas me las apretaba, me tomaba de la cintura y me besaba mientras me decía “Me encantas mucho mamita” “Y tu a mi papi” le respondía; era tan excitante, pues hablábamos en voz baja y yo estaba con ese miedo a que abrieran la puerta y nos cacharan. Me empezó a meter las manos por debajo de mis mayones y solo note su carita de fascinación al sentir mi tanga, me agarraba más mis ...
... nalgas, me confeso que le encantaban, paso a mi panocha, se percató de lo mojada que estaba y me empezó a dedear, yo solo le apretaba del antebrazo, que se sentía duro y fuerte y me mordía los labios para que no se me escaparan los gemidos. Quizás fue lo excitada que estaba o porque ya tenía tiempo que otro hombre que no fuera mi esposo me tocara, pero no tarde mucho y me empecé a chorrear, solo sentí como se ponían mis ojitos de borrega lechera y como se me iban las fuerzas en mis piernitas. Retiro sus manos y me ayudo a recargarme en la cama, trataba de recuperar las fuerzas y sentía como mi corazón latía rápido. Al tener la mirada hacia abajo y él enfrente de mi note como todavía tenía su verga parada, así que me arrodille y empecé a desabrochar su pantalón, boto una verga hermosa, gruesa, grande, venuda, cabezona, chorreando, me enamore al instante, no aguante más y me la empecé a comer toda, la mame como desesperada, le baje los pantalones para tener una vista mejor y vi sus huevos, grandes como me gustan, se los empecé a mamar, no me cabían ni la verga ni los huevos hasta el fondo de mi boca. Le masturbaba mientras le chupaba esos ricos huevotes, en eso mande a mi mano tocar su panza y sentí sus cuadritos, eso me excito más, toda mi mano recorría su panza llena de cuadritos, me ponía más y más cachonda, no aguante más y ya con fuerzas en las piernas me levante y le empecé a quitar su bata y a desabotonarle la camisa, se la quite y me quede con la boca abierta, nunca ...