-
47.1 Paul y el baile erótico
Fecha: 11/03/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... la pista de baile, me abrazó para descansar unos minutos, aunque para no enfriarnos seguíamos moviendo nuestros cuerpos en un baile de ritmo que suavizábamos. -Tu jefe está con los nervios a flor de piel y a ti te veo muy tranquilo. –resopló escondiendo su cara sudada en mi cuello. -Ahora es su momento de trabajo, mis nervios han sido patentes desde que nos trasladamos, ¿o crees que estar enseñando a gente nueva es siempre un placer? Cambiaría a todos los chavales nuevos a los que he tenido que enseñar a atender a los clientes por un rato a tu lado, pero ya sé que no soy tu tipo y solo me quieres para bailar, yo también a ti, no te asustes. –parecía ofendido. No sabía que decirle, mis primeras impresiones de desagrado cuando nos conocimos habían ido cambiando y he llegado a entenderle, eso quiero creer, ya que me molestó muy mucho el que creyera que al minuto iba a estar llamando a su puerta rogándole por me diera su verga, simplemente porque sus clientes se la pidieran a cambio de dinero. -Todos estáis en el mismo barco metidos Paul, y debéis ayudaros, no conocía vuestro trabajo, ni tenía porque saberlo, pero ahora que os conozco sé que no sois tan malos como llegué a pensar en un principio. –le hablaba en tono de broma para que alegrara la cara. -Y no quiero estar contigo en la cama, ya lo sabes, pero desde el principio lo deseé, no dejas indiferente a nadie, aunque no sé por qué te digo esto si tú conoces tus atractivos. –me sentí estrechado en sus ...
... varoniles brazos y acepté su tenue y muy caliente beso en mis labios. -Por favor Daniel bailemos un perreo, ya que no me permites otra cosa nos daremos el placer de un buen meneo de cuerpo. –lo cierto es que a este baile lo consideraba un poco…, demasiado atrevido y excitante pero no se lo podía negar. El baile como era de suponer me puso a mil, notar la dura y excitada verga de Paul en mi trasero o frotándose con mi polla cuando bailábamos enfrentados, que también estaba tiesa y dura, resultaba demasiado. Era una ficción de follar con la ropa puesta y delante de todos los que estaban cercanos que iba llevándonos al límite, y alcanzó su máxima expresión cuando comenzó a proyectar sus caderas simulando que su verga entraba en mi culo, golpeando su bulto con fuerza en mi trasero que le ofrecía obsceno moviéndolo provocativamente. Me dejaba llevar por sus manos que apretaban con fuerza mi cintura o mis caderas, disfrutando de la sensualidad del momento, subió mi polo sacándolo por mi cabeza, me dejó desnudo de medio cuerpo para arriba y luego lo hizo con su camisa. Las manos de los demás bailarines cercanos comenzaron a acariciar mis pectorales y algunos, atraídos por los perfectos y suaves abdominales de mi vientre, acercaban sus manos en un sinfín de sensuales sensaciones. -No, eso no por favor Paul. – retire sus manos, quería quitarme el pantalón, en un número que a veces había visto hacer a otros bailarines, que quedaban desnudos en la pista, a la vista de todos ...