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Creí que soñaba
Fecha: 02/04/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: kaliman, Fuente: CuentoRelatos
... estar en la gloria, sí, mi lanza era acometida por su propia temperatura, imaginen la mezcla que resulto, con la temperatura al interior del ducto de mi nena. Mi ego, estaba sobrevalorado en aquel instante. que sensación mas divina, era estar encima de esa linda y portentosa mujer; “esto no puede ser, no puede ser demasiada gloria para un simple mortal, creí que soñaba”, ¿será real que me la esté cogiendo? Me quise cerciorar, y separé mi cuerpo, para observar mi verga sumergiéndose, dentro de su linda persona. Era una fantasía, si eso era, una revelación etérea, que otra cosa podía ser, si le había visto crecer, fui testigo de su ducha infantil, cuando su infantil vagina carente de pelo, carecía de atractivo para mí. Ahora, convertida en una hembra deliciosa, en todas, y cada parte de su excelso cuerpo, su enorme follaje, era como un artero insulto a mi lascivia, su vagina, parecía una flor recién nacida, y el orificio como un capullo herméticamente cerrado. Con dulce voz entrecortada, me indico me detuviese, pensé que se encontraba incomoda, pero me dijo, que quería cambiar de posición. Se incorporó, y enseguida se inclinó sobre la cama. Tantas veces la había tenido y no me cansaba de observar su torneado físico, sonreí complacido al ver las redondas formas de su nalga, carnosas rosadas sensacionales. Me retire unos pasos, para ver a mi nena, y a su pequeña vagina coquetear, debajo de bajo de sus hermosas nalgas, sus pelos ya humedecidos, y pegados ...
... adornando su resquicio, mi verga parecía explotar, ante ese lindo panorama. Más no pude evitar la tentación, de besar y lamer sus enormes cachetes, Karina, suspiraba agitando sus preciosas nalgas en mi rostro, de pronto, di un lengüetazo a su vagina, e hice que se doblaran sus piernas, Karina, separo las piernas, y metí lengua dentro de ella, entonces mi nena grito. Me incorpore, y la tome de las caderas, apunte mi verga, y sala metí hasta la raíz, mi nena seguía gimiendo, y yo arremetí con todas mis fuerzas. Y se movía al mismo tiempo con mi gol, logrando sincronizar, mis estocadas con el impulso de sus adorables nalgas. Delicioso, fantástico, porque contraía los músculos de su vagina, apretando mi verga, de la manera más grata, que puedan imaginar ¡Ocho!, aquel instante, fue el éxtasis. Mi verga, endurecida a su máxima capacidad, saturaba su vagina, pero me devoraba sin dificultad. Estrechándome con firmeza, entre sus Suaves, y resbaladizos pliegues. Karina, con sus inapreciables caricias, me hacía experimentar el placer más intenso, que nadie haya logrado provocar en mi vida. Atrapado en su vagina, y en la intensa sensación que ello me producía, apresuré el ritmo de mis embestidas. Mi adorada, y encantadora nena, hizo eco a mi apasionado accionar, y así a ese ritmo frenético y loco, unidos emitimos nuestra descarga profusa, y deliciosa. Ha llegado el ocaso de mi vida, aun no soy un anciano, pero el tiempo no perdona, muchas veces impulse a Karina a ...