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Creí que soñaba
Fecha: 02/04/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: kaliman, Fuente: CuentoRelatos
... me la cojo. Me dice que adora mi verga, y lo menos que se merece es un beso, por darle tanta satisfacción. Una tarde llegue a casa, y me dio una sorpresa tenía un pastel, y preparo el platillo que más me gusta. Motivo, cumplimos veinte años de “casados”. Fue realmente un hermoso detalle. Nunca olvida un detalle, con tal de mantener prendida mi llama, y vaya que lo logra, puso una cinta para cubrir mis ojos, y me dijo que esperara un poco. Tardo un par de minutos encerrada en nuestra alcoba, y cuando retiro la cinta de mis ojos, me sorprendió que estaba vestida solo con su sostén, y una muy breve tanga, que no alcanzaba a cubrir los pelos de su panochita. Fue demasiado bello para mí, exaltada libido. Olvidando lo que tan gentil había preparado para mí, la conduje a nuestra recamara. Con los dientes arranque su sostén, sus lindos pechos se erizaron cuando los acaricie, y bese con ternura, ---te adoro nena--- me saque la verga y se la mostré. --- mira nada más como la has puesto--- Mi verga estaba tan estirada como siempre, Karina tenía un efecto demasiado fuerte sobre ella, siempre dispuesta a dejarla satisfecha, y satisfacerme, con lo más bello que le había otorgado la naturaleza. La recosté sobre la cama, y también con los dientes arranque su tanga, enseguida le di un beso en su panochita, y frote mi nariz en su pubis. Abrí su capullo y metí mi lengua dentro de ella, era un placer aquello difícil de postergar. El sabor de su sexo para mí era ...
... indispensable, era la miel del durazno en almíbar, impensable cogérmela, y no mamarle su puchito. A ella le encantaba, y yo me afanaba en hacerla gemir. Un verdadero privilegio, deslizar mi lengua en su deliciosa humedad. Cuanto deseo, y lujuria desataba mi nena. Al exponer al ansia urgente de mis manos, la encantadora geografía de su cuerpo. Sus carnosas piernas eran rosadas por mis manos. Toda su piel se erizaba, y su boquita pronunciaba algunas palabras sin sentido. continúe recorriendo con mi lengua por interior y exterior de sus piernas, ella gemía, jadeaba, y se retorcía de placer; humedeció uno de sus dedos en su boca y lo lleva a la punta de sus pechos para humedecerlos. ---“Nena amorcito ahora te voy a dar lo que quieres” --- --- ella contesto balbuceante: “¡si, métemela, métemela ya!”. Karina me inspiraba una ternura, imposible dimensionar, su cuerpecito lindo, y trémulo para hacerme inmensamente feliz, yacía frente a mi dispuesta a complacer mi lascivia. Comencé a metérsela despacito, justo en el momento que la penetré; ella suspiro muy fuerte, y emitió un suave gritito, sus expresiones se tornaron llenas de ansiedad. Mis fuertes agravios, a las resbalosas paredes de la vagina, provocaban, que mi nena empujara con firmeza su cintura, al encuentro solaz con mi duro trozo Apreté mis ojos, y comencé a deslizarme despacio, para deleitarme y apreciar, la suavidad de sus pliegues, de ese orificio grato, estrecho y jugoso… Me quedé quieto, aquello era como ...