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Petición de una hija a su madre
Fecha: 11/05/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: javie, Fuente: CuentoRelatos
... pasar nada así que les dije que dependía de la situación, de mis ánimos, de con quién… y entrando en detalles de que si dependía de cómo se frotaba la cabeza del pene, de si la piel se deslizaba mucho o no, también había trucos para evadir la mente, etc. Noté que ambas dos mostraban una leve sonrisa mientras se reían por algunos de los detalles y al final Gabriella se atrevió a decir “es que tenemos una cosa que pedirte. A ti, porque tenemos confianza, te conocemos de hace tiempo, nos gustas físicamente. Mi hija quiere que te la folles, pero no se atrevía a pedírtelo ni cómo conseguirlo. Y mira por dónde cuando me lo dijo me lo imaginé y me puso muy cachonda la idea de verlo, así que le dije que yo me encargaba de conseguirlo siempre y cuando pudiera estar delante para verlo”. Entonces fue como si todo el sonido de alrededor se hubiera apagado o atenuado y solo pudiera escuchar los latidos de mi corazón en mi pene. Por un momento me sentí un poco confundido, igual todo eso era una broma y me querían hacer el lío, pero precisamente por eso me vine arriba y decidí seguirles el juego del todo. Así que pasados unos segundos les dije que la idea estaba bien, que no me importa que me viera ella desnudo ni tener sexo con su Belinda, pero que había una condición: que Gabriella estuviera desnuda con nosotros y me dejara interactuar con ella. Ella respondió que no sabía si le apetecería que la penetrara pero que no habría problema en todo lo demás. Tampoco le pareció mal a Belinda, ...
... que parecía estar muy excitada ya. Así que nos pusimos manos a la obra, después de otro chupito, claro, y nos fuimos directamente a la cama los 3. Estábamos tumbados Gabriella y yo boca arriba, yo besándola y tocando nuestras lenguas mientras aprovechaba a sentir su cuerpo desnudo cerca del mío. Cada uno de los dos teníamos una mano en la cabeza de Belinda, que estaba chupándome mi polla. Pensaba que era yo el que hacía fuerza hacia abajo para meterle todo mi pene dentro de su boca pero creo que era más Gabriella, que disfrutaba viendo a su hija como si fuera una perrita dispuesta a ser reventada sexualmente. Perfecto, había encontrado la forma de excitar a Gabriella. Me puse una goma justo debajo de mis testículos para reducir la sensación y hacer mi polla un poco más gruesa porque quería disfrutar sintiendo cómo mi pene se expandía dentro de Belinda, con un cuerpo tan estrecho. Todo listo. Puse a Belinda a 4 y Gabriella sentada en su cadera para empujarla bien hacia abajo, mirándome de frente. Puse mi polla justo a la entrada del coño de Belinda y empecé a empujar, sintiendo cómo se iba abriendo. Estaba muy mojada pero no lo conseguí a la primera, así que le pedí a Gabriella que escupiera en su coño. Mientras yo derramaba mi saliva por mi polla y la extendía con mi mano, ella abrió con sus dedos los labios de su hija mientras dejaba caer su saliva justo en la entrada para después empujarlo. Viendo cómo le metía los dedos quise sentirla por dentro con los míos, metí ...