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Petición de una hija a su madre
Fecha: 11/05/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: javie, Fuente: CuentoRelatos
... uno y jugamos durante unos segundos a tocarnos dentro del coño de Belinda, que gemía ahogadamente con la almohada. Mientras, nos besábamos y acariciábamos constantemente, algo que hacía que mi polla estuviera palpitando todo el tiempo de excitación. Después de prepararlo, introduje todo mi pene dentro de Belinda, hasta los testículos. Se sentía increíble, cómo mi pene estaba más caliente que ella y la abría, las rugosidades de su interior y mi piel desplazándose dentro. Abracé a Gabriella apretando mi cadera contra la de Belinda y por detrás la de Gabriella, que se movía rítmicamente empujando a su hija contra mi polla. Por un momento el ritmo era tan bueno que estaba follándome a Belinda como nunca antes me había follado a nadie, golpeando muy seco hasta el fondo y mis huevos rebotando contra su clítoris con cada embestida. Mientras seguía follándome a Belinda agarré un dedo de Gabriella y lo puse en la entrada del ano de Belinda empujándolo poco a poco hasta que metí más o menos la mitad. Ella con la excitación lo relajaba de vez en cuando y aprovechaba para meterlo un poco más hasta que finalmente lo pude introducir todo. Los gemidos eran cada vez más intensos y yo ya empezaba a sentir que me iba a correr, sobre todo porque ahora notaba el dedo de Gabriella dentro del cuerpo de Belinda. Le gustó la idea a Gabriella y empezó a moverlo dentro del ano de su hija acariciando mi pene que se metía y salía como un pistón lubricado. A los pocos segundos ya había dado con ...
... la punta de mi pene y sabía exactamente dónde tocar para excitarme. En ese momento decidí meter yo también un dedo y jugar con ella dentro del ano de Belinda mientras seguía empujando con fuerza. Fue increíble sentir nuestros dedos jugando dentro con mi pene mientras nos besábamos y gemíamos. Llegó el momento de sacar mi polla porque estaba a punto de correrme y decidí dar un cambio a la situación. Tumbé a Belinda boca arriba y le di la vuelta para poner su cabeza justo debajo de mi polla. Después volteé a Gabriella para ponerla a 4 con su coño justo encima de la cara de Belinda. En esa posición, con los giros se me había bajado un poco la excitación, pero pude introducirle toda mi polla a Gabriella, que estaba ultra-mojada. Le di unas nalgadas mientras empezaba a cabalgarla muy fuerte. Me quité la goma que me apretaba justo debajo de los testículos para sentir bien su coño y llegar a correrme con toda intensidad. Los testículos ahora se movían con más libertad y golpeaban el clítoris de Gabriella. Veía la cara de Belinda mirando atentamente cómo me estaba follando a su madre, cómo mi pene entraba y salía de ella. Seguramente se imagina que así tenía que haber sido verlo cuando me la había estado follando. Gabriella empezaba a comentar “mira hija mía cómo se me está follando, ¡qué gusto por dios!”. Ya me quedaba poco así que agarré del pelo a Gabriella y le di las 2 o 3 embestidas finales hasta que empecé a correrme dentro. Al mismo tiempo Belinda estaba frotando el ...