1. El severo castigo de mi vecina


    Fecha: 13/05/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: abofeteado, Fuente: CuentoRelatos

    ... Abrí la boca y encontré su mano forzando sus bragas al interior de mi boca. Empujó con sus dedos sus apestosas bragas sin cesar en su empeño hasta que entraron por completo inflando mi boca. Un sabor rancio inundo mi boca, sabían de forma detestable, aquello era realmente humillante y deshonesto. Indefenso y humillado contemplé como agarró un rollo de cinta americana y pegó el extremo en mi boca, comenzó a dar vueltas con el rollo sobre mi boca y cabeza asegurándose que no pudiese escupir su mordaza. Rodeó mi boca y cabeza una y otra vez con la cinta americana hasta quedar satisfecha. Pasó su mano sobre la cinta para que pegase por completo a mi boca quedando así fuertemente amordazado.
    
    Intenté escupir la mordaza, pero era imposible, estaba bien sujeta y no lograría quitármela por más que lo intentase. El detestable sabor de sus sucias bragas era repugnante y nada podía hacer para evitarlo, no dejaba de saborearlo una y otra vez. Traté de gritar y pedir ayuda, pero al igual que repugnante era eficaz su mordaza, no se escuchó ni un murmullo. Me sentía completamente humillado e impotente, no podía escapar de sus garras, era un muñeco bajo su control absoluto.
    
    —plaaaaaafffff, plaaaaffffff, plaaaaafffff —Me abofeteó duramente sin compasión.
    
    —Ves¡¡ ahora está mucho mejor, no tengo que aguantar más tus quejas —plaaaaaafffff. Volvió a abofetéame como un auténtico pelele.
    
    Mi vecina se acercó a un lado de la estancia y agarró algo que en un principio no sabía que era, solo ...
    ... escuche un zumbido. Volví a levantar la mirada con gran esfuerzo y comprobé como la señora agarraba con su mano enguantada una fina vara de madera. Blandía al aire la vara produciendo así un sonido semejante al zumbido de una avispa. Quedé aterrado al comprobar cómo se acercaba hacia mí con ella en la mano.
    
    —Ahora te voy a castigar duramente como te mereces, te aseguro que cuando termine me suplicaras perdón desesperadamente. — Se regocijó observando el miedo reflejado en mis ojos. ¡¡¡Quería azotarme con la vara!!! Intente de nuevo liberarme, pero era incapaz, gritar también era imposible. Tuve que aceptar que nada ni nadie podría salvarme de su castigo.
    
    Levantó su mano y escuché un fino zumbido antes de descargar la vara de madera sobre mi culo. Zaaassssss. Sentí un fuerte aguijonazo sobre mi piel. Vi las estrellas literalmente y sentí un fuerte dolor y escozor. Mi grito quedó silenciado por mi mordaza, ni siquiera disponía de la voluntad de quejarme o gritar, solo aguantar mi dolor silenciosamente entre mi mordaza.
    
    Zaaaaassss. Zaaaasssss volvió a azotarme con dureza sobre mi trasero. Eran terriblemente dolorosos sus azotes. Me ardía el culo como un brasero ardiente. Sentía unas ganas incontrolables de gritar, llorar y sobre todo suplicar piedad.
    
    Zaaasssss, zaaaaasssss, zaaaassss. Mi vecina no cesaba de azotarme duramente una y otra vez sin cesar el ritmo. La azotaina era insoportable, me azotaba cruelmente con su vara de madera de forma estricta sin ningún tipo ...
«1...3456»