-
El severo castigo de mi vecina
Fecha: 13/05/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: abofeteado, Fuente: CuentoRelatos
... amordazado varias horas hasta que mi vecina regreso de nuevo a la habitación. Portaba un vaso de agua en su mano y se acercó hasta mi: —Tienes sed ¿verdad? —Contesté afirmativamente con la cabeza. La cruel señora me quitó mi mordaza y acercó el vaso de agua a mi boca. Bebí rápidamente debido a mi sed y agradeciendo su gesto de generosidad. Pluuuufffffffff. Escupí el agua que me ofreció. ¡¡¡¡Era agua salada!!! Mi vecina comenzó a reírse a carcajadas observando mi cara. —Si quieres agua tienes que ganártelo. ¡¡Pídeme perdón!! —Me recriminó burlándose de mi con el vaso de agua en su mano y una sonrisa en su rostro. —Por favor señora suplica su perdón. No volveré nunca jamás a faltarla al respeto. Haré cuanto me pida. No la desobedeceré nunca ma. Por favor suélteme, no lo haré más —Me humillé y la supliqué perdón desesperadamente. Sus promesas se habían cumplido, la suplicaba perdón y me rendía a sus pies. Ella había vencido haría cuanto quisiera, no volvería a faltarla al respeto nunca más. —Todo eso ya lo sé que lo harás, no hace falta que me lo digas. Se ...
... perfectamente que a partir de ahora me obedecerás sin rechistar en todo. Tus suplicas no me convencen, son fingidas y no sinceras. Tendré que seguir castigándote hasta convencerme —Mi estricta vecina sacó sus guantes de goma del bolsillo de su falda y comenzó a ajustárselos de nuevo en ambas manos. Una vez terminó de enfundarse sus guantes se acercó a mí y agarró de nuevo la repugnante mordaza. Cerró mi nariz con una mano y nuevamente volvió a introducir sus apestosas bragas en mi boca quedando nuevamente amordazado. Agarró de nuevo su vara de madera y me habló de forma muy estricta: —Bien, Tendré que seguir insistiendo en tu castigo hasta que me supliques perdón como me merezco. Te prometo que esta vez seré mucho más dura, lo de antes solo eran caricias —Levanto su mano y de nuevo volvió a azotarme una y otra vez sin tener ningún tipo de piedad. Lamenté verdaderamente mi falta de respeto hacia mi vecina. Nunca más volvería a hacerlo lo prometo. Os aseguro que no pude sentarme durante una buena temporada. Zaaaaasssss. FIN. Para cualquier comentario[email protected]