1. Extorsión en familia


    Fecha: 18/05/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: fernandete, Fuente: CuentoRelatos

    ... festejo de Año Nuevo y quedamos de reunirnos por la tarde en la casa de campo de mi hermana. Poco a poco fueron llegando los parientes al evento y para sorpresa de muchos (sobretodo yo) se volvió a aparecer el tío Alfredo. Mi semblante cambió al verlo y traté de evadirle lo más que pude, pero inevitablemente me abordó para restregarme con tono altanero lo del chantaje y recordarme que debía hacer lo que me pidiera sin chistar. Estuvo toda la tarde merodeándome, buscando el mejor momento y lugar para cobrarse su último pago. Ya se acercaba la medianoche y la celebración continuaba, faltaba poco para que se hiciera el tradicional protocolo de año viejo, año nuevo. Fue justo por esa hora cuando mi tío Alfredo me hizo una señal para que saliéramos de la casa, me dijo que fuera con él hacia el huerto que se extendía sobre el fondo de la finca. Lo seguí hasta que llegamos a una arboleda con un área central cubierta de pasto. Mi tío se desabrochó el pantalón, se lo bajó con todo y calzoncillos hasta las rodillas para luego sentarse y quedar con la espalda recargada sobre el tronco de un árbol. Ordenó que me pusiera de rodillas y que le comiera el pito inmediatamente. Obedecí sus indicaciones, me hinqué a su costado quedando en escuadra y me puse a chuparle la polla que aún no se encontraba totalmente erecta. Estuve metiendo su pedazo de carne en mi boca con cierto recelo, mis movimientos eran más mecánicos y no me inspiraba mucho darle una buena mamada. Una de sus manos se ...
    ... estacionó sobre mi trasero, lo masajeaba lentamente por encima del vestido, poco después la metió por debajo para apretujarme las nalgas. Mi tío me sujetó de la trenza del cabello y comenzó a mover mi cabeza de arriba abajo al ritmo y profundidad que más le gustaba. Jaloneaba mi cabello para forzarme a engullir su polla por completo, mi barbilla chocaba con sus bolas cada que la devoraba entera y su cabeza alcanzaba a raspar el fondo de mi garganta. Luego me retiraba por completo hacia atrás para que su pito se saliera de mi boca, sujetaba su pene de la base con la otra mano y lo frotaba bruscamente sobre toda mi cara, incluso lo usaba para propinarme pequeños golpeteos en las mejillas y labios.
    
    Cuando tuvo suficiente de mis chupadas me pidió que me pusiera de pie, quedé parada justo enfrente de él con mis caderas a la altura de su rostro. Subió mi vestido hasta la cintura, hizo rápidamente mi tanga a un lado, me sujetó de las nalgas con ambas manos y me empujó hacia su cara hasta que sentí su lengua entre las piernas. Comenzó a darme lengüetazos en la entrada de mi vagina, movía su lengua de un lado a otro, frotando de vez en cuando mi clítoris y chupando con fuerza mis labios. Definitivamente chupar coños no era lo suyo, me lo comía con torpeza y brusquedad, no logró darme placer, ni se esforzó en satisfacerme, creo que fue más una forma de dominarme y excitarse, no le importaba en lo más mínimo si yo gozaba o no. Lo curioso es que me comencé a excitar, obvio no por sus ...
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