1. Un profesor, Una alumna y un colegio católico - parte 8 final de serie


    Fecha: 13/06/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Xander_racer2014, Fuente: SexoSinTabues

    ... pezones bien erectos, someterla al más intenso placer sobre sus cuatro costados. Sus dedos arremeten desesperadamente sobre su sexo. Su boca y sus labios se quieren beber a Cecilia, cuyo rostro parece estar en un profundo trance de placer sexual. No queda más oxígeno en la habitación. Desde ahora es sexo lo único que podemos respirar. Los gemidos de Cecilia, los jadeos de Micaela y yo que me regocijo en su interior y en la panorámica de la postal más hermosamente bella que jamás había visto. Mis pensamientos no existen. Mi cuerpo está en piloto automático y comienza a embestir salvajemente. Micaela está en un temblor. Le pellizco sus pezones y le ordeno enérgicamente: - No se te ocurra parar hasta que consigas el orgasmo de tu Ama. No responde. No puede pronunciar una palabra. Solo gemidos y jadeos cada vez más estruendosos se escuchan de ella. Es fuerte. Está soportando un bombardeo sexual potente e implacable. Cecilia se recuesta contra el respaldo de la cama. Su sexo está empapado de sus jugos y de la saliva de Micaela, que intensifica el furor de su lengua hasta que las convulsiones de mi magna sumisa y su grito de profundo placer, anuncian que se ha corrido gloriosamente. Sigo cabalgando vehementemente y la hago chillar, mientras sus dedos vuelan sobre su clítoris. Aún agitada, Cecilia le dice: - Placer y dolor… dolor y placer… toma todo lo que puedas y no rechaces nada… Micaela grita… aúlla… es una loba frente a su luna llena. Su orgasmo está estallando con una onda ...
    ... expansiva que abraza hasta la última de sus fibras. Deja caer su mano sobre la cama. Ya no la necesita. Su cuerpo expele sexo por cada poro de su piel. Yo estoy fatigado, pero aún mantengo el trajín. La llevo hacia delante y la dejo acostada sobre la cama, mientras sigo cogiendo su culo con mi mayor frenesí. Su rostro contra las sábanas. No… ese permiso no se lo voy a dar. Jalo con fuerza de su cabello, obligándola a levantar su cabeza. Le doy más fuerte, más… más… se reprime para no gritar, pero le gano. Su voz se enronquece, su garganta se desgarra: - Sí!… Sí!… Gracias, Amo!… - No preferirías que me detenga, Micaela?… - No, Amo!… por favor!… más!… - Te das cuenta ahora con quién estuviste jodiendo todo el año, putita?… - Sí, Amo!… me lo merezco!… rómpame el culo!… El ritmo frenético más los dichos de Micaela terminaron por hacerme salir de su interior, pues ya sentí que estaba por acabar, pero no fui hacia su boca, sino que de sus pelos, tal como la tenía tomada, la hice girar y la arrastré hacia mí, para metérsela justo a tiempo y llenar otra vez su boca con mi esperma. La puse de rodillas ante mí. - Abre tus ojos!… Aquel celeste profundo irradiaba la expresión de un rostro exhausto, pero colmado de placer… - Muéstrame tu boca. Cecilia se acercó a mí y juntos nos deleitamos viendo aquella dulce y pequeña boca, cargada de mi semen recién derramado en ella. Mi sumisa se aventuró a ordenarle: - Traga, puta… es tu alimento… bebe el orgullo de mi Amo… Micaela tragó suavemente y ...
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