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Un tío con suerte - Mi cuñada Lidia
Fecha: 15/06/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Fernando X, Fuente: CuentoRelatos
... ocuparían el camarote principal. Fue una experiencia increíble, por primera vez en mi vida, practique buceo y snorkel, pero lo más impresionante, fueron los bikinis que traían puestos las mujeres, Mi cuñada traía un diminuto traje color azul que solamente tapaba su concha y sus tetas, y la anfitriona uno casi idéntico pero blanco, la gran diferencia era sus cuerpos, mientras la anfitriona era sumamente delgada, más bien flaca y sin casi nada de pecho, Lidia mostraba carne por todos lados. Mientras buceábamos, no podía apartar la vista de mi cuñada y ella procuraba separarse de la otra pareja, para llevarme a sitios donde me mostraba su experiencia en el agua, pero también donde aprovechábamos para tocarnos y rozarnos levemente. Al finalizar la inmersión, las mujeres nos prepararon algo de comer y nuestro anfitrión saco unas botellas para acompañar, ya desde el día anterior, me había percatado que mi cuñada abusaba un poco del alcohol, y más fue ese día, donde se sintió a gusto con el ambiente que se hizo en el yate y al poco de haber caído la noche, Lidia estaba más que ebria y acostada en el sillón donde yo dormiría, la pareja anfitriona, aprovechaba para darse unos buenos arrumacos, hasta que decidieron irse a su camarote a pasarla más a gusto. Yo también ya estaba más que entonado y viendo a mi cuñada semidesnuda, acostada boca arriba y mostrando sus encantos, además de empezar a escuchar los gemidos que provenían de otra parte del yate, me pusieron más que ...
... caliente, y me di valor para tocarla. Empecé por quitarle el pequeñísimo corpiño, para sobarle sus tetas, al notar que Lidia no hacía ningún esfuerzo por que yo dejara de hacer, me animé a besarlos y morderlos, así como a buscar su panocha para tocarla y dedearla. Al sentir que era atacada en su sexo, mi cuñada solamente se acomodó y abrió sus piernas, para dar mejor acceso a mi dedo que ya se encontraba dentro de su raja y dar ligeros gemidos que pusieron mi verga empalada, por lo que me desnude para liberarla del traje de baño. Lidia no ofrecía ninguna oposición, para detenerme, por lo que cada vez fui más atrevido para quitarle su braguita, ponerle una mamada en su vagina y ponerle mi tumefacta verga en su boca, a la que inconscientemente se puso a besar y mamar, ya no podía detenerme, por lo que después de acomodarnos, puse la cabeza de mi palo justo en la entrada de su cueva e iniciar a meterle toda mi carne hasta el fondo, aparte de aumentar de tono y volumen sus gemidos, mi cuñadita, sobaba su clítoris tangente, para aumentar el placer que estaba experimentando en esos momentos, cuando estaba por venirme, encaje hasta al tope mi verga y así llenarla de mi leche al tiempo que ella mostraba signos de tener un orgasmo muy placentero. Después de esto, la cargue y la lleve a su camarote, acostándola en su cama totalmente desnuda y sin dar muestras de saber, lo que había ocurrido, estaba literalmente muerta, nuestros anfitriones seguían en tremenda cogida, y ahí adentro se ...