1. LA HISTORIA DE ALICIA


    Fecha: 23/06/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: iccs, Fuente: SexoSinTabues

    ... por el precio de una. --De eso nada. La niña no folla. Aquí solo folla la madre, que es la puta oficial. --Pues entre ella y tú yo prefiero a la cría. ¿Cuánto quieres por dejarme follarla? Si no me la follo yo ahora lo hará cualquiera y tú perderás una buena pasta. ¿O crees que todavía es virgen? --Bueno, supongo que lo es, pero si quieres follártela tienes que pagar como si lo fuera. Si no, no hay trato. --Vale. Quinientos Euros por la cría. --Mil, por las dos. --No te pases. No estoy tan borracho. Setecientos. --Hecho, pero en efectivo contante y sonante. --Voy al cajero a sacar pasta. No tengo suficiente ahora. Tú ve despertando a la Bella Durmiente. No quiero follarme a una cría que está borracha y dormida. Quiero oírla quejarse y llorar, o a lo mejor le gusta y lo pasamos todavía mejor. --Mi madre me llevó al baño y me puso la cabeza en la bañera y me regó con agua fría de la ducha. --Enseguida di un respingo. ¡Joder! ¿Qué coño haces? --Despertarte, so puta. ¿Cuánto has bebido? --Yo qué coño sé. Hasta que me he quedado dormida. ¿Te importa tanto cuánto bebo? Nunca estás conmigo. Bebo todo lo que me apetece ¿Vale? --Me importa un huevo lo que bebas, pero ahora espabílate porque tenemos un cliente. --Querrás decir que tú tienes un cliente. Tú eres la puta. No yo. --A partir de ahora tú también vas a serlo, si es que no lo eres ya. Buen plátano tenías en el coño. ¿Desde cuándo follas? --No he follado nunca. Sigo siendo virgen. El plátano no me entraba más. --Pues vas a ...
    ... tener que joderte, Alicia. Mejor dicho. Ese cabrón que ha ido al cajero a por pasta es el que te va a joder. --Pero me va a doler mucho. No lo he hecho nunca y con el plátano no podía más porque me hacía mucho daño. --Pues si te duele, bebes ginebra. Eso sí que sabes hacerlo. En esto mi madre oyó llegar el coche del tipo y bajamos las dos al salón. --Tienes suerte, cabrón. La niña todavía es virgen. Al menos eso es lo que dice ella. --Bueno, lo veremos. Venga, chúpamela y pónmela dura. El primer polvo será para la princesita. Mi madre se puso a chupar la polla del individuo y yo los miraba alucinada. Poco a poco fui tomando conciencia de lo que me podía suceder, recordando las escenas de la playa y viendo cómo crecía y crecía esa polla, que una y otra vez entraba y salía de la boca de mi madre. El tío resollaba y se ponía cada vez más colorado, hasta que dijo: --Basta. Déjalo ya. Ahora que me la chupe la niña. Quiero ver si ya ha aprendido a hacerlo. Mi madre protestó, diciendo que ese no era el trato. Que solo se trataba de que me jodiese, pero él respondió que o se la chupaba yo también o que se despidiera de la pasta. --No te preocupes, mamá. La culpa es mía por haber bebido tanto. Se la chuparé. Que luego me joda, te pague y nos deje en paz. Me arrodillé delante del tío, como había visto ponerse a mi madre, y abrí la boca todo lo que pude. De inmediato él metió la polla en mi interior y me la llenó con solo introducir el capullo. Pero él quería más. Comenzó a coger mi cabeza ...
«12...789...»