1. Fantasía o realidad


    Fecha: 23/06/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Yarys, Fuente: CuentoRelatos

    ... la perfección de su culo que se bamboleaba mientras caminaba y que se resistía a permanecer tapado por el vestido.
    
    Al llegar al salón yo estaba en un claro estado de excitación... aunque intentaba disimularlo.
    
    —Siéntate, ahora mismo te traigo el dinero
    
    Me senté en el sofá e intenté calmarme. Al cabo de dos minutos volvió. Hice ademán de levantarme, pero me topé con una de sus finas y cuidadas manos.
    
    —No, tranquilo, no te levantes
    
    Obedecí y ella se sentó a mi lado. Me embargó un profundo perfume.
    
    —Verás... mmm… ¿puedo saber cómo te llamas?
    
    —Sergio
    
    —Veras, Sergio, te voy a ser muy sincera... Me gustaría que te quedases un ratito conmigo aquí. Estaba jugando un poquito cuando llegaste y se me ha ocurrido que podría apetecerte jugar conmigo.
    
    Me volví loco. Su voz sensual me estaba hipnotizando. Mi pene volvió a su rebeldía anterior y luchaba por desprenderse de los pantalones. La mirada deseosa de esa diosa reposo sobre él.
    
    —¿Debo intuir que eso es un sí?
    
    La miré sin poder emitir palabra. Cada vez estaba más y más cerca y sentía el calor que empezaba a subirme y a dominar todo mi cuerpo.
    
    Dulcemente colocó una mano sobre mi rodilla y empezó a juguetear con sus dedos por mi muslo. Mi erección era más que notable, pero ya no podía ocultarla. Rápida y ágilmente ella se arrodilló en el suelo entre mis piernas. Me miró desafiante y empezó a besarme mínimamente el interior de mis muslos. Avanzó sin prisas hacia mi pene, que deseaba salir de su ...
    ... prisión de tela. Ella me desabrochó el pantalón sin apenas rozarme y mi pene salió, por fin libre. Sus labios se entreabrieron provocativos... Su boca se acercaba y sentí su calor directamente sobre la punta, deseosa de adentrarse en todas y cada una de sus cavidades.
    
    Despacio comenzó a lamerme. Mi deseo aumentaba cada vez más y el tamaño de mi pene estaba al máximo. Con un movimiento brusco, pero no doloroso metió toda mi polla en su boca. Entera. Cogió mis manos y se las puso en la cabeza. Agarré su pelo y la guie con fuerza y decisión. Y sentí que me recorría una intensa sensación de placer, mientras ella metía y sacaba ansiosamente mi pene de su boca. A la vez que su lengua jugueteaba con la punta sin descanso. Sentí que me sobrevenía un orgasmo tremendo, y sin poder evitarlo por más tiempo empecé a correrme deprisa y descontroladamente y me derramé entero en esa preciosa boca. Ella lujuriosa tragó hasta mi última gota.
    
    Con el corazón aun latiéndome fuertemente me derrumbé de nuevo en el sofá. Oí el crujir de una llave en la cerradura de la entrada y asustado por la posible presencia de un novio o marido celoso miré a mi compañera de juegos. Ella, todavía arrodillada me devolvió una mirada picara y despreocupada.
    
    —¡Vaya! Veo que has empezado a cenar sin mí, ¿eh?
    
    Miré rápidamente a la puerta del salón y descubrí a una preciosa rubia despampanante. Era delgada y tenía unos pechos más pequeños, pero igual de sensuales y turgentes que mi otra compañera. Vestía un ...