1. Un pasado un tanto sombrio


    Fecha: 25/06/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... a un lugar más privado
    
    Seguí a esa mujer de proporciones sobrehumanas. Me llevó a un habitación privada libre.
    
    –Serías una buena perrita en mi corral
    
    –Seguro que sí pero ya tengo dueño
    
    La mujer se acostó en la cama. La mitad de sus piernas estaban fuera de la cama. Me hizo una señal para que me acostara con ella. Seguía sin convencerme del todo, pero era mi clienta.
    
    –¿Qué te ha llevado a meterte en esto?–la pregunta me tomó por sorpresa
    
    –Una parte de mi sentía morbo por ser una esclava. Por otra parte no era muy diferente de lo que mis padres querían de mí. Además mi padre y mi hermano abusaban de mi.
    
    –Que capullos, hay que ser rastrero para hacer eso
    
    –A mi hermano acabé por “desaparecerlo” Pero no olvidaré que realmente no les importaba a mis padres.
    
    –A diferencia de aquello esto debe ser un paraíso
    
    –¿Tú crees que he hecho bien en meterme en esto? Apenas me trajeron aquí y en un par de días ya estoy sirviendo como puta, propiedad mi amo.
    
    –Esta es una casa del placer. No una del abuso estoy segura que esto será tu hogar con el tiempo.
    
    –Mientras no usen control mental conmigo, eso lo odio. Bueno, cómo quieres que te complazca.
    
    –Desnudame–obedecí su petición
    
    Me quedé impresionada con el tamaño de sus pechos. Van a acordes con su tamaño. Al desnudarla de cintura para abajo me quedé estupefacta con su vagina. Allí deben caber con facilidad dos o tres pollas gordas.
    
    –¿Cómo tienes tú el sexo?–pregunté sin poder desviar la mirada de su ...
    ... monstruoso coño
    
    –Vivo en mi corral casada con un antiguo esclavista centauro.
    
    –¿Centauro? ¿Qué es eso?
    
    –Un medio caballo medio hombre. La parte de abajo es la de caballo.
    
    –Así que tú eres su yegua–ella se sonrojó
    
    –Quiero probar a una mujer normal.
    
    –Aquí me tienes.
    
    Esa gran mujer me hizo penetrarle el coño con mi brazo. Me dio bastante vergüenza y agradecí que no me hiciera meter el brazo en otra parte. Me pagó con generosidad. Al terminar un esclavo se llevó mi paga. Al ser una propiedad no tengo derecho a sueldo. Aunque tampoco sé para qué lo voy a querer. Mi amo me mandó a satisfacer a diez clientes por lo menos. Solo me quedan nueve.
    
    Mis siguientes clientes fueron tres. Querían un baile privado con final feliz. Tuve que preguntar qué significaba lo de final feliz, que era lo que tenía que hacer. Se ve que es hacer una mamada a cada uno. Si quieren sexo, tienen que pagar más. Me vestí con lo que ellos eligieron. Bailé de pena, pero no les importó. Quieren ver carne, y eso es lo que importa. Tuvieron su final feliz. Solo uno de ellos me pagó para tener una sesión a solas. Su polla era bastante mediocre por lo que tuve que fingir que me gustaba. Me había quedado con ganas de ser satisfecha así que tras recibir el pago busqué a alguien más. Y necesito diez clientes para este día. Me fijé en un hombre que me pareció guerrero por su musculatura y su expresión sombría. Él sí debe follar bien. Me acerqué a él. El hombre aceptó mi presencia de buen grado. Dejó ...
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