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Nos hemos citado en un bar
Fecha: 26/06/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: FilosofoAullado, Fuente: CuentoRelatos
... tus piernas. Levanto tu vestido, bajo tus calzones y los corto con la navaja. Los restos los pongo en mi bolsillo trasero. No hagas nada de lo que puedas arrepentirte, me dices y te contesto De esto no me arrepentiré. Subo tu vestido hasta dejar al descubierto tu pubis, te digo que lo detengas así, agarras tu vestido, así que empiezo a lamer tu vagina y tu clítoris, a pasar mis labios por tus muslos; para mi sorpresa estás muy húmeda, en poco tiempo te corres en mi boca; para tu sorpresa, ya que estás frente al espejo, ves que tus gestos son placenteros. Sin embargo, sigues balbuceando que no, que esto no está bien, que no deberías, callo tus soliloquios a besos y mordidas en los labios, en mi boca tengo tu sabor y el sabor de mi propia sangre por la mordida que me diste. También te muerdo fuerte y desabotono tu vestido; tu sostén es rojo igual que tus calzones, lo desabrocho y quedan al descubierto un par de magníficos senos; los chupo, los muerdo durísimo, te salen algunas lagrimitas; te pongo de rodillas, te limpio las lágrimas con mi glande y te lo meto en la boca, apenas unas tres embestidas a tu boca y escuchamos que alguien se acerca… Te digo que nos metamos en el baño, dices que no, que ya paremos. Te amenazo con la navaja y te obligo a meterte en el baño. Apenas cabemos, saco los restos de tus calzones y los pongo en tu boca a manera de mordaza. Dos chicas entran platicando de tontería y media. Yo estoy demasiado caliente, no espero a que se larguen, en lugar de ...
... eso te comienzo a coger durísimo en el baño, te tomo de las piernas para metértela más profundo, gimes un poquito, aprietas; puede que las dos chicas se hayan dado cuenta… De cualquier modo, el morbo puede más y en lugar de irse se quedaron a escucharte gimotear. Decido darles un buen espectáculo y te volteo para metértela por el culo. Lloras y pataleas, tus bramidos se alcanzan a oír pese a la mordaza. Embisto sin misericordia, tu cara está pegada a la puerta, pero no me detengo; gracias a mis brazos largos alcanzo a acariciar tus tetas, retuerzo tus pezones y acelero el ritmo; mi verga está durísima y cada vez se pone más gruesa dentro de ti… Lloras, pides, imploras. No me detengo; al final sólo te pongo de rodillas sobre el váter y meto mi verga en tu boca tomándote de los cabellos hasta correrme dentro de ti; aun después de eyacular dejo mi verga dentro de ti. La lames bien, sé que te gusta el semen… He dejado un mar blanco en tu boca, se desparrama un poco por la comisura de tus labios. Nos limpiamos un poco, estoy lleno de sudor. Meto de nuevo tus calzones en mi pantalón. Cuando salimos del baño, vemos que las otras dos chicas se están besando. Bebemos un trago más, me miras con furia. Salimos, nos subimos a mi auto. Me sigues mirando con furia. Mira, perdón por lo de la navaja, sé me hizo muy excitante, te digo. Luego miras al frente unos minutos, el sol se está metiendo en el horizonte. Me dices, casi como un secreto, Vamos a un hotel, si lo vamos a hacer, que sea ...