-
Confesiones de mi sumisa
Fecha: 01/07/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Hoy os traigo un texto muy especial, tanto que he optado por incluirlo en Confesiones, aunque no soy yo el que va a confesar. Como Amo, actividad a la que me dedico desde hace ya alrededor de quince años, han sido muchas las sumisas que han pasado por mis manos, y, por supuesto, ha habido mujeres de todo tipo, situaciones de todo tipo y experiencias muy diversas, unas mejores y otras peores (aunque, por fortuna, por regla general han sido positivas). Sin embargo hace un par de meses conocí a María, una joven estudiante que siente una fuerte atracción por la sumisión y por el masoquismo. Fue ella la que se puso en contacto conmigo después de leer los textos de “La pequeña Nue”, anhelando vivir las mismas experiencias que la protagonista del relato. No tardó en entregarse a mí total y absolutamente, y desde ese momento se convirtió en mi perra. Es, debo decirlo, la sumisa más complaciente y entregada que he domado nunca, y ni tan solo su inexperiencia ha sido un problema. De hecho todo lo contrario, pues me ha permitido moldearla a mi gusto personal. Pero no es esto lo que quería compartir con vosotros. A lo largo de esta entrada tan especial os mostraré algunos párrafos escritos por ella sobre nuestra relación, así como un relato breve que he escrito con mi perra como protagonista. Querría haberos mostrado también una foto, pero no he encontrado cómo enviarla. Quizá a la próxima. Espero que disfrutéis. Confesiones de la perra María: Todas sus confesiones ...
... provienen de un texto que le pedí que escribiese, aunque aquí solo muestro algunos fragmentos que me han parecido más interesantes. El primero habla de cómo me conoció y cómo decidió entregarse a mí como sumisa. “Conocí a mi amo leyendo sus relatos en la página. Me tocaba siempre leyendo sus textos y llegaba a unos orgasmos increíbles. Siempre que entraba a leer buscaba si había actualizado; una vez, no sé qué me llevo a escribirle para preguntarle sobre la nueva entrega; juro que solo fue para eso. Pero luego, empezamos a intercambiar emails. En cada correo que me escribía me enviaba un beso húmedo y con eso bastaba para que mojara las bragas. Yo sabía y él sabía que el interés que yo sentía por él era que él podía darmela clase de experiencias que yo quería vivir, y vaya que sí. Sería mi primera vez como sumisa y le dije que no sabía si realmente lo era y si sería capaz de soportar tales situaciones que había leído en la página; pero él ya sabía que yo deseaba someterme a él y me lo dijo, aunque también dijo que eso no era ningún juego. Varios emails después me entregué a él, y estaba nerviosa a más no poder.” A continuación explica algunas de las primeras experiencias que descubrió gracias a su nueva condición como mi perra. Ella se sorprendió al descubrir facetas de sí misma que no conocía, pero que yo ya intuía a causa de nuestras conversaciones. “En una ocasión me ordeno follarme el culo con el mango de un cepillo, pero le dije que tengo el culo Virgen y me permitió ...