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Un profesor, una alumna y un colegio católico – Parte 7
Fecha: 02/07/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Xander_racer2014, Fuente: SexoSinTabues
... guiando conmigo hacia abajo, lentamente, mientras nuestras lenguas humedecían la excitada piel de Micaela. Descendimos hasta quedar de rodillas frente a su sexo, ya húmedo por demás, y nos turnábamos para lamerlo y penetrarlo con nuestros dedos. Cada uno sostenía firmemente una pierna de Micaela, que temblaban por las contracciones de su cuerpo totalmente entregado al placer. Estando mi lengua sobre su clítoris y un dedo de Cecilia rascando el interior de su vagina, las potentes convulsiones de Micaela nos sorprendieron con un colosal orgasmo que destiló un abundante fluido de exquisitos jugos. Pasé dos dedos sobre su mojada carne y me incorporé para llevarlos a su boca. Como si lo hubiera estado esperando, los atrapó con sus labios mientras yo los hundía suavemente en su interior. Los chupaba con placer, se deleitaba en su propio sabor. - ¿Conocías el sabor de tu sexo, Micaela?… - No, Amo… - ¿Y te gusta?… - Sí, Amo… muchas gracias… - Cecilia también participó de tu orgasmo… ¿no vas a agradecerle?… - Gracias, Ceci– Señora… Gracias, Señora… - Así me gusta, Micaela… No olvides el respeto que le debes a Cecilia. Es tan Ama tuya como lo soy yo… ¿entiendes?… - Sí, Amo. Le ordené posición de descanso y su rostro mostró un evidente alivio cuando por fin pudo bajar sus brazos. Volví a pasar la lengüeta de la fusta sobre su aún empapada vagina y le di un par de suaves pinceladas, una en cada mejilla, haciéndole sentir su humedad de mujer en su exquisita cara de niña bonita. Sus ojos ...
... volvieron a implorarme, pero esta vez no pedían piedad. Ahora irradiaban deseo. Recién salía de un excitante orgasmo, pero como suele suceder en estos casos, ya quería más. - ¿Qué deseas ahora, Micaela?… - A usted, Amo… lo deseo a usted dentro de mí. - ¿Y qué te hace pensar que lo mereces, perrita?… ¿Crees que te has portado bien conmigo?… ¿Y con los otros profesores?… ¿Has sido una buena alumna con ellos?… - No, Amo… he sido una perra. - ¿Y qué merece una perra como tú, Micaela?… Su rostro cambió, denotando preocupación. Sabía que iba a tener algún castigo e intuía que éste estaba muy próximo. Cecilia, que había ido a mi habitación, volvía con mi cinturón y cuando Micaela vio que me lo entregaba en mi mano, abrió sus ojos celestes tan grandes como dos pedazos de cielo, tragó saliva y se resignó a su inminente destino. - Te hice una pregunta, Micaela… ¿qué crees que mereces?… - Castigo, Amo… merezco ser castigada. - Y según tú… ¿cuántos azotes crees que mereces?… - Cinco, Amo… cinco cinturonazos me darán mi merecido. - ¿Solo cinco?… ¿No estudiaste en todo el año, te burlaste de todos y crees que cinco azotes serán suficientes?… - Diez, Amo… diez azotes serán un castigo más justo. - ¿Diez, Micaela?… En su primera azotaina Cecilia recibió quince y nunca fue tan perra como tú… - Quince, Amo… por favor, azóteme quince veces… - Pero tú te has portado peor que Cecilia. Si solo recibes quince sería injusto con ella. ¿Me estás pidiendo que sea injusto con Cecilia, que también es tu ...