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Bien cogidita
Fecha: 17/08/2020, Categorías: Gays Autor: ámbar coneja, Fuente: CuentoRelatos
... me nublaban las palabras, vi cómo Mauro le sacaba la pija del orto después de sostenerla de la cintura para llegar bien a fondo en sus estocadas, y cómo enseguida un hilo de semen caía a la alfombra desde su túnel abierto. En breve, y sin dejar de pajearme vi cómo Franc le cogía la garganta teniéndola del pelo y, hasta que no soltó su lechazo no paró de bombear. Fue inaudito para mí oírla eructar apenas él se apiadó de sus dificultades para respirar y se la sacó. ¡Obvio, ella se tragó todo su semen! Luego José también se la dio para que le saque brillo con su lengua cansada, y se la derramó por toda la cara. Los chicos estaban escabios, jocosos, exhaustos y en el limbo. Mi nena estaba tirada en el sillón colmada de leche y sudor ajeno, con la cara desfigurada y con cierta vergüenza. Entonces, mientras los pibes se vestían para emprender la retirada, yo no lo soporté y me le trepé a su carita para que se coma todo mi orgasmo que no me permitía siquiera tenerle compasión. ¡Dame toda tu leche de perrita alzada!, dijo mientras su lengua se perdía en el hueco de mi sexo derrotado. Se la di sin inconveniente apenas le olí la mano con la que se frotaba la concha. Les abrí a los ...
... pibes con un saludo apurado, agarré a Belén de las mechas y me la llevé a la arrastra a la cama, donde me la cogí por adelante y por atrás con un consolador cuyo tamaño era similar al de la pija de José, el que cada vez que emergía de sus canales se lo hacía chupar ahogando sus pedidos de clemencia, su repentina disculpa o lo que fuese. ¡Cómo me la cogí esa noche, borrachita, oliendo a leche de machos al palo por esas lolas moreteadas por tantos pellizcos, bien culeadita por nuestros amigos! No dudo de su amor, de su deseo carnal por mí ni de todo lo que nos profesamos mutuamente, pero aquella noche fue nuestra mejor cogida. ¡Nunca me había chupado la concha así, ni yo la había recorrido tanto con besos, lengüetazos moribundos y lamidas hasta por su ombligo! Acabamos una y otra vez. Nos rozamos y penetramos con todo lo que encontrábamos, y nos fue imposible dormir porque queríamos cogernos a cada segundo. Nos despertamos a las 5 de la tarde, ella agotada y lista para ducharse, y yo dispuesta a cumplir su pedido por gratificarme viéndola coger con los chicos. Pronto debía dejarme garchar por sus primitas. Aún no sucede, pero estoy ansiosa por que mi nena me vea en acción. Fin