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La Soledad de los LLanos (Capitulo 9)
Fecha: 18/08/2020, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Carlos Nagasaki, Fuente: CuentoRelatos
... las bolsas prometidas. Concluyó que el recorrido no era un buen negocio. Repartir el botín entre 50 hombres era una clara señal del poco efectivo con que quedaría. Por una parte, estaba seguro que era mucho dinero el que estaba en juego. Existían diversas recompensas sobre el muchacho. Seguramente después delasesinatose cobrarían todas las bolsas prometidas. Tanto las legales como las delbajo mundo. Sin embargo, consideró mejor opción separarse del grupo. Lo hizo por mayor seguridad y por avaricia. Quería cobrar todo para el mismo. Un par de horas después se despidió de Tadeo Jiménez. -bueno pos yo hasta aquí llego- Tadeo se detuvo desconcertado. Enseguida reclamó aquella decisión. -¿Qué paso cabrón?... ¡no te eches para atrás! ya nos falta poco para hallar al huerco, no tarda en venir aquí, y entonces lo quebramos- -mira Tadeo, ya sabes los correderos[4] del muchacho. No me necesitas, y para serte franco sé que me quieres matar. Nomás buscas la oportunidad, cosa que no te voy a dar- Se clavaron mutuamente la mirada. Tadeo continuaría la tensa conversación. -si te quisiera matar ya estuvieras muerto cabrón, ¿O qué? ¿Apoco puedes contra todos nosotros?- -pos de perdido unos 5 se van para la pasta grande[5] conmigo, y planeo que tú seas uno de ellos- contestó con atrevimiento el desertor. -pinche gatito, tan maricón que me saliste- carcajeó Tadeo mientras suavizaba el tema. -antes que termine el año, yo voy a estar mucho mejor que tú, ¡te lo ...
... aseguro!- vociferó decididamente Rafael. -¡pos entonces rúmbale a la chingada, así alcanzamos más dinero¡- exclamó con coraje el líderCordado. -¡esa es la actitud mi General¡ al fin de cuentas yo tengo otro trabajito por allí, y no pienso compartirlo con nadie. Disfrute la espera, me imagino que se quedara en Veracruzrespondió Garza mientras montaba un caballo. -hasta que llegue el huerco nomas- contestó sereno El General Jiménez. -ta gueno, pos suerte- expresó Rafael mientras agitaba las riendas. -¡maldito hipócrita¡- reclamó el líder criminal. Entonces Rafael se detiene. -por cierto, no se haga pendejo mi General, venda los caballos de los muertitos, se ve que se está pelando[6] por hacerlo- Instantes después de aquella declaración se perdió entre las calles del puerto para nunca más ser visto por allí. La voz de Aristeo Gutiérrez se cimbró en los tímpanos del General Jiménez. -tenemos que matar al Gato, por desertor y traicionero mi jefe.- Jiménez le restó importancia al hecho. Respondió que de encontrárselo nuevamente la orden era asesinarlo sin piedad. Sin embargo, para esta acción tendría que hacer una llamada al Gobierno Federal. Era necesario gestionar una orden de aprehensión y recompensa en contra delGato. -¡primero hay que ponerle precio a su cabeza, para que la matada costee[7]!- *** EL VIAJE DEL ENCUENTRO CONSIGO MISMO La desorientación y el cansancio hacían estragos en el muchacho. Todavía presentaba secuelas claras de aquellas ...