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Me tiro a una clienta durante un masaje
Fecha: 19/08/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: zorro_en_celo, Fuente: CuentoRelatos
... proseguir acariciando sus fabulosas tetas y le miré su coño perfectamente depilado. Le manipulaba y toqueteaba sus enormes globos y de tanto sobaqueo y manipulación mamaria se me puso duro el rabo cual mármol de Carrrara. Afloró de mi calzón como si fuese un cohete y esta guarra viciosa de Giulia al verlo, echó mano a la base de mi rabo. —¡chuik!, ¡chuik!, ¡slurp!, ¡slurp!, ¡slap!, ¡slap!, ¡chok! Yo tenía perfectamente afeitado mis cojones y el rabo y la putona de Giulia disfrutaba como una libidinosa y depravada guarra mamando y chupando mi rabo. Al tiempo que se atracaba con mi rabo, pues la muy viciosa hacía tiempo que no sabía lo que era mamar pollas de machos, yo la azotaba el culo y la decía: —¡me pones muy cachondo cuando me haces eso, puta! —gemí. La calentorra de Giulia sacó mi enhiesta pero dura verga de su bocaza libidinosa y expresó. —¡hacía tiempo que no cataba una verga en mis carnosos labios! — No te preocupes, Giulia, me gusta cómo me la comes —puntualicé. Giulia, proseguía mamando y tragando mi polla y yo comencé a jadear, aullar y bufar de lujuria, con la lasciva y perfecta mamada que esta macizorra de la gorda y calentorra Giulia me estaba haciendo. Al tiempo que devoraba y succionaba mi rabo, la indiqué que se tumbara mejor para que le siguiera magreando el culo y las tetas. Giulia sacó un momento mi rabo de su carnosa boca y musitó: —¡quee ricooo! Sacó mi rabo de su carnosa boca y yo le daba pequeños golpes en ...
... sus labios por el morbo que me daba como me la comía. Yo me pajeaba para endurecer mi rabo y la calentorra de Giulia succionaba mi rabo mientras yo la sujetaba del cuello para que disfrutase de la succión. La sacaba y volvía a meter en su hirviente bocaza de libertina ninfomaníaca y yo le sobaba y magreaba su culazo y ella emitía gemidos mientras succionaba mi rabo. Le pedí que se bajara y yo con el rabo bien duro y tieso y con las piernas bien abiertas y ella frente a mí con sus fabulosas tetazas comenzó a producirme placer realizándome una cubana. —¡pon tu gran polla en mis tetazas! —ordenó Giulia— ¡quiero saborearte entero, cabrón! —mandó. Alojé mi enhiesto rabo entre sus fabulosas tetazas y ella jugaba con él y lo aprisionaba dándome un placer libidinoso. —¡soy tu esclava sexual, haz conmigo lo que desees, cabrón! —jadeó Giulia. La zorrona Giulia botaba con sus tetazas, con mi rabo dentro y yo me quedaba pasmado con la cara de zorra viciosa y depravada que ella exhibía y mostraba. Frenó de pajearme "a la cubana" para retomar su boca y ponerla en mi rabo y engullir como una fulana libertina todo mi rabo. —¡pon tu gran polla en mi boca! —mandó Giulia. La muy guarra de Giulia ponía los ojos en blanco al tiempo que devoraba con lujuriosa pasión y obsceno embeleso mi rabo y se atragantaba con él por urgencia sexual. La quité de chupar viciosamente, para colocarla de lado sobre la camilla y endilgar mi rabo en su muy mojado coño de loba ...