1. El Profesor (parte 2)


    Fecha: 27/08/2020, Categorías: Gays Autor: angelmatsson, Fuente: SexoSinTabues

    ... como se marcaba su pene allí, y me tenté a morder ese cilindro con tela y todo. -… veinticinco, veintiséis y veintisiete –dije-. Son veintisiete. -Oh –dijo tristemente. -¡Vamos! No te desanimes –le sacudí los brazos-. De todas formas, igual recibirás un premio. Y no es para nada despreciable. Tomé las tarjetas y las dejé a un costado. Le indiqué que se sentara y que separara sus piernas. Primero lo besé lentamente y procurando no hacerle daño. Sus besos tenían sabor a Colgate, y me encantó. Después descendí e introduje mis dedos en el elástico de su pantalón. Lo miré y le dediqué una sonrisa picaresca cuando vi su bulto. Bajé lentamente su pantalón junto con su bóxer, y él se levantó para que la tela se deslizara por sus nalgas y cayera por sus muslos perfectamente trabajados. Adoré ver la forma en que sus músculos se marcaban bajo su piel. La punta de su pene golpeó mi barbilla. Lo rodeé con mi mano, saqué mi lengua y recorrí toda la marca que había dejado la circuncisión. Jadeó al instante. Luego subí por su glande hasta que lo capturé con mis labios. Succioné y esperé el gemido. -Ahh… -me sentí pagado. Bajé hasta que mi nariz chocó en su pubis. Aspiré profundo con el afán de capturar su olor para siempre. Rocco se dejó caer sobre la cama y aproveché para subir mis manos y recorrer su abdomen. Cada vez estaban más definidos y sexis sus oblicuos. Algunas venas se le marcaban en ese lugar, y no sé por qué motivo se me hizo tan atractivo. Saqué su pene de mi boca y me ...
    ... dediqué a jugar unos momentos con sus testículos. Apenas la humedad de mi lengua impactó en ellos, se recogieron en un intento de mantener su temperatura. Lamí su escroto hasta que volvieron a descender, para luego meter uno en mi boca. Rocco sólo gemía. Bajé otro centímetro más y encontré su ano. Lucía en perfectas condiciones e, incluso, más apetecible. Levanté sus pies y los coloqué sobre la cama de manera que me dejara el camino fácil hasta su agujero. Separé sus nalgas y lo divisé. Dejé caer una gota de saliva en mi dedo y tracé círculos en ese lugar. Su cuerpo completo tembló. Lentamente hice presión y lo fui enterrando. Sólo Dios sabe lo hermoso que era volver a sentirlo rodeándome con su calor y humedad. Me levanté sin sacar mi dedo de su culo y busqué su pene con mi boca. Cada succión la acompañaba con el movimiento de mi dedo dentro de él. Aumenté la velocidad y me enfoqué en su punto G. Las succiones se hicieron más intensas con la intención de abarcar más terreno. Sentí su vientre agitado y supe lo que vendría. -Me… me voy –gimió casi sin aire. Dos succiones más y comencé a sentir el tibio y salado sabor de su semen en mi lengua. Tragué lo que debían ser 3 chorros de leche espesa, y no me detuve hasta que me aseguré de haberla extraído toda. Saqué mi dedo de su interior y me incorporé junto a él. Besé su mejilla y lamí el lóbulo de su oreja, Su pene yacía mojado sobre su vello púbico. Rocco tenía una sonrisa enorme llena de satisfacción. -Si obtienes una buena ...
«12...678...13»