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El Profesor (parte 2)
Fecha: 27/08/2020, Categorías: Gays Autor: angelmatsson, Fuente: SexoSinTabues
... calificación, te prometo que follaremos como locos –le dije con el afán de darle un motivo para estudiar con dedicación-. No me falles –miré mi bulto y luego a él-. No sabes todo lo que he acumulado todo este tiempo. Luego se vistió y se fue antes de que su padre lo regañara por llegar tarde. Me metí a la ducha y pensé en lo sucedido. Esta vez fue distinto, pues no me sentía mal por lo que había sucedido, y quería más. Mi pene estaba duro y el prepucio estaba empapado de pre-semen. Me tenté a darme una paja, pero quería hacer el sacrificio y esperar a estar con Rocco. Entre más lo prolongas, más placer. Debo confesar que la espera se me hizo eterna. El día en que fue el examen estaba expectante a que diera el recreo para ir donde mi colega y pedirle que corrigiera la prueba de Rocco primero. Todo esto con la excusa pobre de que necesitaba sus calificaciones para una especie de grafico en el que estaba midiendo su rendimiento. Me senté junto a él y no me fui hasta que hubo terminado. Miré la calificación y grité internamente. Instantáneamente mi pene cabeceó y supe que tenía que salir de ahí. Rocco me miró a la distancia lleno de nerviosismo, pero su cara se iluminó al ver mi expresión de júbilo. Me acerqué a él y, a medida que acortaba la distancia, fui colocando serio mi rostro. Cuando llegué donde él, sólo era su serio profesor. -Necesito hablar un momento contigo, Rocco –le dije de forma neutra, mirando a los chicos que estaban junto a él con la intención de que se fueran. ...
... -¿Hice algo malo? –preguntó, mientras sus compañeros se iban. -No, al contrario, lo hiciste muy bien –sonreí-. No vemos en la tarde. -Ahí estaré –dijo sonrojándose. -Prepárate –fue lo último que dije. Ese día sentí que el sol brillaba más que de costumbre. El viento era delicioso y las nubes tenían hermosas formas. Fui al hospital y le llevé unas lindas rosas a mi abuela. Al verme se sonrió y me abrazó. -¿Quién es el afortunado? –preguntó de forma perspicaz. Era la única de mi familia que sabía sobre mi sexualidad. -Aún no sé cómo lo haces –le dije-. ¿Qué me delató? -Por favor, te conozco de toda la vida. Sólo tengo buena vista –sonrió-. Tu cara está radiante y no sacas la sonrisa de tu rostro. Hace tiempo que no veía brillar tus ojos de esa manera. -Me siento genial –dije sentándome junto a ella-. Es complicado, pero vale la pena. -Espero que no haya pena, sólo alegría –me acarició el pelo-. Mereces verte así todos los días. -Me esforzaré para que se así –dije más para mí que para ella. -Quiero conocerlo –me palmeó la mejilla. -Quizás te espantes un poco –confesé-. Es un poco menor, aunque es mayor de edad. -Para mí es suficiente con eso –dijo-. Además tú eres joven, cuando pasen los años ni se notará la diferencia. Sonreí. Tenía demasiada razón. Siempre me hacía sentir bien mi abuela, se merecía la vida eterna. Al rato después me despedí, y me fui antes de que llegaran mis tíos. No podía soportar ver tanto cinismo junto, además, tenía que llegar antes que lo hiciera Rocco. ...