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Los empleados del servicentro y yo.
Fecha: 03/09/2020, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
Ya les conte en un relato anterior como fue que varios de los profesores de mi cole y algunos alumnos de los cursos superiores me culeaban sin contemplaciones pero, había dias en que, ya sea por las actividades academicas eso no se podía hacer. Yo ya me había transformado en un putito insaciable, por tanto quedaba asi como gato mirando para la carnicería de enfrente y con muchas ansias de ser culeado y repasado y debía irme a mi casa con mucha hambre. Como vivíamos con mi madre en un pequeñito departamento situado en los altos de un servicentro, yo a veces bajaba en las tardes y cuando no tenía clases a ganarme unos pesos de propinas llenando los estanques de gasolina, limpiando vidrios, revisando la presión de las llantas, etc. Eso además me permitía coquetear mariconamente con algunos de los clientes y en una de esas podía encamarme con alguno de ellos. Nadie sabe donde salta la liebre no¿ El caso es que, uno de los empleados se dio cuenta de mis continuos coqueteos con los clientes que en suerte me tocaba atender y se guardó el secreto para alguna ocasión que le resultara propicia a el y asi pode ver hasta donde yo era capaz de llegar o simplemente era un "calentador de caldo". Yo me cuidaba mucho de tener exageradas actitudes y amaneramientos, de manera que mis coqueterias no llegaran a oidos de mi madre. Un dia cualquiera en horas de la tarde y después de haber gastado parte de las propinas en refrescos, debi dirigirme al baño de los trabajadores para no tener que subir ...
... a mi depa. Coincidió en ese momento que uno de los empleados usaba el único urinario del WC , y casualmente era aquel que ya se había dado cuenta de que yo era un putito solapado por lo que dije "perdón, lo espero afuera " a lo que el respondió " no se preocupe mi niño, pase nomas; este es el baño de hombres asi que no hay problema que espera adentro mientras termino de orinar"; por lo que y bueno que tanto, no voy a espantarme por algo que yo ya conocía de sobras. Lo espere detrás de el apoyado en la muralla del pequeño cubículo mientras el empleado orinaba, tal vez en demasía. Cuando terminó se dio vuelta sin guardarse la tula, no obstante que las sacudidas para eliminar los restos de orina de su prepucio, habían sido muy aparatosas y exhibiendo descaradamente su creatura, me miro a los ojos y mordiéndose los labios se comenzó a sobajear con lo que alcanzó de inmediato una respetable aunque no exagerada erección. Al mismo tiempo me decía "linda no, haría feliz a cualquier putito " y sin decir agua va, me tomo una de mis manos y la acercó a su herramienta, haciendo que comenzara a acariciarla para acto seguido, abrazarme y estrecharme contra su pecho mientras se restregaba en mi y me sobajeaba los glúteos al mismo tiempo que me besaba el cuello. Yo con el hambre que traía desde el cole ya que tanto ese día como el anterior no me había culeado nadie, me deje llevar por la pasión desbordada y correspondiendo sus caricias, con la mano que tenía desocupada le abrace y comencé a ...