1. Los empleados del servicentro y yo.


    Fecha: 03/09/2020, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... presionaba como si fuese un caliente y jugoso guante. El se acomodó la ropa de trabajo y mirando hacia ambos lados , salió desde el baño, tratando de disimular la deliciosa experiencia que había vivido mientras yo me sentaba en la taza del excusado para vaciar mis intestinos de todos los "hijitos" de mi reciente culeador. Que rica la sensación de botar afuera su simiente. Era un " FLOSHHHH" jugoso, seguido de algunos peditos y deliciosos y eróticos gorgoritos. Los últimos restos de su leche, los recogí con mis dedos, los olisquié y los probe un poco con mi lengua para, acto seguido estamparlos en la muralla de cubículo. . Permanecí un momento mas en el interior del wc mientras me volvían los colores al cuerpo, me tranquilizaba y eliminaba los últimos vestigios de mi rica y express sodomizada. Preferí no pajearme no obstante que por mi uretra, estilaba una delgada línea de líquido seminal. Me gustaba quedarme así, sin acabar. Disfrutando solo de las sensaciones que me habían provocado los machos que a diario me culeaban. Craso error. No habían pasado mas que un par de minutos cuando intempestivamente se abrió la puerta del baño e ingresaron otros dos empleados del servicentro. Uno de ellos se preocupo de poner el pestillo de la puerta, de manera que no pudiese ser abierta desde afuera, mientras el otro a la vez que me miraba con lascivia, procedía a soltar sus ropas mientras me decía " ya mijo, ahora nos toca a nosotros ". Me dijo que se habían dado cuenta de que yo estaba ...
    ... teniendo sexo gay dentro del baño y que mejor les pasaba el poto sin mayor escandalo y sin hacerse "el cartucho". Y bueno, como yo no había acabado y me quedaban muchas ganas de ponerme otro polvo, con disimulada vergüenza accedí a ser culeado nuevamente pero esta vez en simultaneo por otros dos machos calientes y recargados de semen. Por supuesto que me hice un poco de rogar poniendo la mejor cara de susto que logre conseguir mientras me soltaba el cinturón y me bajaba nuevamente los los pantalones hasta mis tobillos. El primero que entro se sentó en la taza de la letrina y dándome vueltas me acomodo sobre su verga. Yo me sujete con ambas manos sobre sus duros muslos y fui bajando poco a poco hasta que me comí su pene completamente. Que delicia ser empalado nuevamente por una verga que se adivinaba - ya que nunca se la vi - un tanto mayor que la que me había zampado momentos antes. El otro empleado mientras, se bajo parcialmente las ropas de trabajo y entregándome su verga, me exigió rudamente que le diera una rica mamada. La verga era gordita sin ser exagerada, circuncidada , bien venosa y dura. Una verdadera delicia para mamar. Me aplique a hacerlo gozar con mi boca mientras en simultaneo al otro tipo lo hacia gozar con mi jugoso recto. Coordiné mis movimientos de manera que cuando iba hacia adelante me tragaba por la boca una hermosa tranca y cuando iba hacia atrás, me enterraba hasta lo mas profundo de mis intestinos la gruesa verga que me empalaba. Estrechaba mi esfínter ...