1. Los empleados del servicentro y yo.


    Fecha: 03/09/2020, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... para inclinarme hacia adelante, le acariciaba los testículos con las manos al que mamaba con fruición. Me esmeré en ser un buen putito para ambos, de manera que quedaran muy satisfechos y no fuese sola esa única y ultima vez que me cogían. Mi técnica amatoria dio rápidos frutos. Mientras que el que me cogía por el culito acababa copiosamente rellenándome las entrañas de su caliente y jugoso semen, aplique con el la misma técnica que con mi anterior macho. Apriete los esfínteres para que sintiese algo rico y novedoso mientras que al otro casi al mismo tiempo, espasmódicamente me rellenaba los carrillos de abundante y tibio semen fresco, el que procedía a tragar sin perder una gota. Es mas, le presioné el glande para exprimir al máximo su verga, chupando aparatosamente los últimos vestigios de semen que asomaban por su uretra. Eso los dejó locos a ambos. Ya tenía tres nuevos machos para mi placer. Los espere a que se acomodaran las ropas, dejaran de resoplar como búfalos heridos y salieran disimuladamente de aquel lugar recién descubierto para practicar delicioso sexo gay clandestino. Poco a poco me fueron follando casi todos los empleados del servicentro, exceptuando un par que eran evangélicos y un recién casado que no le daba tiempo a poner su bolas en carga. Eso me permitía tener mis mañanas de gentil y tierno sexo en el cole con profesores y alumnos y las tardes, con mis rudos obreros culeadas duras , a lo bruto y y sin contemplaciones. Esa delicia duro casi un año hasta que con mi madre nos fuimos a vivir a Viña del Mar, ciudad en la que al principio pase sequias sexuales, hasta que conocí a un tipazo de unos 50 años a quien hice mi amante por mas de año y medio. Escriban sus comentarios Aladino. 2016
«1234»