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Robin y su negra verga
Fecha: 29/09/2020, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... ¡Ayyy! ¡Ayyy! ¡Ayyy! Gemía continuamente y me cambió de postura sin retirarme la verga. Empalado en ella me colocó arrodillado y lo que había salido para el cambio, lo volvió a meter en un movimiento rápido. Así me daba más fuerte y notaba el sudor en la espalda cuando se apoyaba para descansar de la galopada que me daba. Cuando descansaba mordía mi nuca y me hablaba. -¿Así te gusta, putito? ¿Te entra bien al fondo como querías? -Sí papi, sí, dame más. Y entonces me penetraba con violencia haciendo ruido del golpe de nuestras carnes. -Te gusta, ¡eh! Mariconcito, calienta pollas, te tenía unas ganas locas. Ahora toma la verga del macho que querías. -Así, así te gusta que te folle. -Sí, papi, dámelo todo mi amor. El roce, las palabras, el olor…, todo me incitaba a querer que me llenara una y otra vez con su pollón y como lo disfrutaba mi culito ansioso de una verga. Volvió a ponerme cara arriba, con los pies sobre sus hombros, sudaba a chorros bombeándome el culito sin parar. -Estoy para venirme, voy a llenarte el culito y preñare putito. Susurraba en mi cuello sin dejar de penetrarme. Su verga se engordó y se puso más dura, supe que iba a correrse de un momento a otro y deseaba que nuestro orgasmo fuera a la vez. Sujeté su cintura para moverme y rozar mi polla contra su abdomen. -Me voy putito, me voy. -Si Robin, préñame papi. Y comencé a sentir su caliente semen llenando mis entrañas discurriendo por mi vientre, llenándolo de ...
... él. -¡Ohh! ¡Ohh! ¡Ohh! ¡Ohh! Robin. ¡Ohh! ¡Ohh!. Eran chorros lo que sentía llenarme hasta desbordar y salirme del culo. -¡Ummmmmmm! Mi vida. Apreté mi cuerpo contra él elevando las caderas y comencé a mi vez a vaciarme entre gritos. -¡Robin! Qué rico, Dios. Dios. Dios. Seguía sintiendo manar el semen y llenar mis entrañas. Respiraba con dificultad sobre mí sintiendo las últimas convulsiones de su orgasmo, yo estaba deshecho, desmayado sin poder respirar. Nos dimos una ducha rápida y nos metimos en la cama, habíamos estado follando tres horas y no podíamos más, yo al menos estaba muy cansado. Me encantó cuando me abrazó por detrás apretándome la espalda contra su pecho y podía escuchar los latidos de su corazón. ----------------------------------------- Cuando desperté Robin seguía dormido, desnudos los dos sobre la sábana, su negra piel hacía más blanca la tela. Me incorporé para mirarle, permanecía de costado girado hacia mí, le vi muy guapo y varonil con la incipiente barba brillando negra en su cara. Su verga descansaba algo dura sobre la cama, y su mano izquierda cubría su pubis llegando con la punta de los dedos a sus testículos pegados a la base de la verga. Aparte la mirada para evitar excitarme, no me importaría comenzar a acariciarle y lo que vendría después. Miré la hora en el móvil, las once y cinco de la mañana y me sobresalté. Habíamos perdido muchas horas y teníamos que recuperarlas. Me daba pena despertarlo pero acaricié su brazo y abrió los ...