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El Baldío y El Mirador. 10ª parte.
Fecha: 17/10/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sexigaleno, Fuente: SexoSinTabues
“Breves e intensos fragmentos de mi adolescencia” En este capítulo sigo recordando vivencias muy propias y que comparto con todos los que les gusté esta temática, agradezco de antemano todos sus comentarios que me llegan en los paneles de los episodios, así como a mi perfil en privado, es motivante para un servidor y amigo de todos ustedes seguir plasmando lo siguiente: Continuación de la novena parte: Al día siguiente el cansancio por el desgaste de estar con esas nueve nenitas y la acabada que me hizo tener esa mujer en el transporte colectivo llamado “metro”, uff, estaba agotado, pero con ganas de regresar a casa de Jacqueline “la barbi”, ya desayunaba algo de lo que esa mañana preparé, para mi Jenny y para mí, cuando veo el reloj y ya casi era el medio día, por lo que apure mis alimentos, tomé camino a asearme la boca y pasé al cuarto por una libreta, me despedí de mi “mujercita” Jenny, que a un lado de mi estaba esperando el besito de despedida de esa mañana, ya una vez fuera del edificio encamine mis pasos presurosos rumbo a esa mansión, a la que llegué pasada la una de la tarde, las nenas todas seguían divirtiéndose en la alberca jugando en el famoso tobogán y otras charlando entre ellas en una esquina de esa piscina, Miriam al verme se salió y fue a abrazarme y atrás obvio Jaqueline, Perla y Liliana, quienes me ofrecieron un coctel que hicieron de frutas con vino tinto y agua mineral el cual estaba en unas jarras de vidrio llenas de esa preparación y sudorosas del ...
... hielo que vertido estaba en ellas, el cual tomé y estaba muy suave pero sabroso, de ahí salieron las demás y me saludaron al igual yo a cada una les di su respectivo besito de “cachetito”, ya entre la plática de ese momento y entretenidos de lo que se iba a hacer ese día, de la mano me tomó Miriam y me jaló a manera de seguirla al espacio de hobby del papá de “la barbi”, por lo que la acompañé, mientras las demás se metían como sirenas a la alberca, ya estando juntos y a solas, me dice que quiere tener “algo” en ese momento, ¡pero para ella sola!, ya que ayer se había quedado con ganas, pero que no se masturbó, ¡porque quería “carne”, apretándome el pene con su manita! Así que me di a ubicarla sentada en la plancha de la mesa de billar, y me arrimé a ella a manera de irnos dándonos unos besos muy cachondos a los que me correspondía ella con unos exquisitos y dulces “salivosos”, por lo que al cabo de unos minutos ya la estaba penetrando con sus piernas en mis hombros, su lubricación estaba al máximo, por lo que no hubo impedimento en penetrar a esta chica que me recibía en toda mi extensión varonil, más de quince minutos la estuve envistiendo, como siempre suave y delicadamente, por lo que me excitaba en demasía sus tiernos gemidos que me regalaba, me zafé de su vaginita y le di vuelta a manera de que su espalda estuviera pegando a mi pecho, con la babosidad de su lubricación y la mía me fui directo a pegar mi pene entre sus nalgas duras a las que presionaba hasta dar con su ...