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El Baldío y El Mirador. 10ª parte.
Fecha: 17/10/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sexigaleno, Fuente: SexoSinTabues
... arito anal, al que le picaba despacio una y otra vez, haciendo que ella emitiera más gemiditos ricos para mis oídos, recuerdo que ella paraba su culito al encuentro de mis leves embestidas, hasta que ubiqué el centro de su anito estrecho correctamente, ella se quedó quietecita esperando la penetración, por lo que lentamente mi glande invadía el estriado y con lentitud iba entrando, sus gritos por la desfloración anal se daban de inmediato, por lo que los acallaba con mi boca a su boca haciéndole a un lado su cabecita, así con mi glande enterrado la llevé caminado a la puerta de ese espacio de diversión de juegos de mesa y cerramos la puerta, era una sensación exquisita el sentir estar penetrando su hoyuelito y ella caminado, una nalguita subía y otra bajaba en mi mente está grabado el recuerdo de ese culito duro y respingado que aperturaba esa mañana. Ya no hubo regreso a la mesa de iniciación, nos quedamos quietos atrás de la puerta, y en el respaldo de una mecedora ella recargó sus bracitos, para dejarse hacer por mí ese acto que por primera vez ella era objeto, seguí presionado pero sus gritos no cesaban y al pasar los minutos ya teníamos público atrás de la puerta, ya que escuchábamos las voces de las otras chicas que en cúmulo estaban parando oreja, para escuchar lo que dentro estábamos consumando Miriam y yo, ya más de la mitad de mi pene estaba introducido, por lo que sentía la estrechez y calidez de ese agujerito, que en contracciones me estaba llevando al goce ...
... supremo, de repente sus gritos se intensificaron al grado de ser alertadas las demás que escuchaban tras de esa puerta, y la voz de Jacqueline se hizo presente, ¿qué te pasa Miriam, porqué gritas tanto?, Ayyyy, ayyyyyyyyy, ¡es que Marvin me está haciendo lo que te hizo a ti en su cuarto!, ¡a, cabrón!, dice Inés, ¿pues qué es lo que te hace?, y Jaqueline dice ¡le está haciendo el culito!, ¿a poco le estará doliendo?, dice Brenda, quien se estiraba por una de las ventanas para ver, pero estábamos Miriam y yo fuera del alcance de las miradas fisgonas de todas, ya que la visión no llegaba de ninguna de ellas, hasta donde estábamos conjugando y consumando nuestro encuentro de esa mañana. El morbo que se creaba por estar escuchando a las nenas de afuera y las preguntas que le estaban haciendo a Miriam y ella al contestarlas pujando y gritando, hicieron que comenzará a cabecear mi erección dentro del anito de esta muñeca, quien recibió la caliente descarga espermática en todo su magnitud, ¡sentí en esos momentos que el alma se me iba por el semen!, no sé cuánto duré dentro, sólo sentía las contracciones del esfínter anal que acariciaban y apretaban mi nervio peneal, hasta dejarlo sin una gota, al salirme por la flacidez y de un apretón final, mi esperma brotaba de ese culito parado y firme de Miriam, quien volteaba su cabeza a ver el desastre en su núbil trasero de pre-adolescente. Ya limpios ambos salimos despacio ya que le dolía su colita, la senté de ladito en una silla de alberca y ...