1. El Baldío y El Mirador. 10ª parte.


    Fecha: 17/10/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sexigaleno, Fuente: SexoSinTabues

    ... rayita, recuerdo que en cada pasada, ¡mi cosita se abría con su punta dura!, yo me sentía mojada de su saliva y creo de mi pipí baboso, de momento se quedó quieto, ¡donde colocó la punta!, y se dio a presionarme al principio muy despacio empujaba y lo retrocedía, ¡mis piernas hizo que lo abrazaran por su cintura!, y seguía punzándomela, ¡cuando sentí que me la abría su verga prieta!, ahí comencé a sentir dolor y comencé a gritar y le decía, ¡ya, yaa no me hagas daño!, ayyyy, ayyyyyyyyyyy, pero no me hacía caso, y me lo seguía metiendo y yo gritando, hasta que de momento yo sentía la cabezota dentro de mi cosita, sólo dio un empujón fuerte y ya estaba dentro de mí, yo sólo sentí como una punzada fuerte y ya no supe más, ¡ya que por el dolor creo me desmayé! Pero entre mi inconciencia momentánea le escuchaba a los lejos decir, ¡que se estaba gozando a una lolita!, y se daba a penetrarme en entradas y salidas rápidas, duraría algo así, cómo 10 minutos penetrándome, ¡hasta que sentí algo caliente que le iba saliendo! y lo dejaba dentro de mi conchita, su respiración agitada estaba en mi oído, yo al sentir esa descarga caliente, mi pepita comenzó a apretar su plátano y él decía, ¡qué cosa más rica!, ¡ésta mi lolita tiene perrito!, y no se salió de mí, de ladito se acomodó sin sacármelo, ya mi conchita me dolía y ardía, al paso de los minutos me besaba mi cuello, mis bubis que ya estaban sus pezoncitos paraditos y me los mordisqueaba, en eso yo sentía que se le engruesaba otra ...
    ... vez dentro mí, y vuelve a estarme metiendo y sacando, ya no soportaba y en eso abrí los ojos y le digo, ¡ya para, que me duele mi conchita!, sólo duraría otros minutos más y se volvió a vaciar dentro, quien sabe que era, pero yo al sentir lo caliente de sus espermas, ¡lo apretaba con mi conchita!, aunque me dolía, pero se lo seguía haciendo, hasta que sólo se le aguado y se salió de mi lastimada pepita. Fue por los pañuelos desechables y trató de limpiarme, pero no le deje, ya que me dolía mucho, y me fui al baño, me senté y me fui limpiando yo solita, los desechables absorbían sus mocos y mi sangre que se venía en las pasadas que me daba de limpiarme, ya salí y él estaba acostado en la cama y que le digo, ¡Julio me sacaste sangre de mi cosa! Y me echaste tus mocos adentro, ¿a ver si no me embarazaste?, y el cínico se rio de mí, pero me dijo, ¿te gustó, o no?, pues la verdad no sé, ¿pero ahora que le digo a mi mamá?, pues nada, ¡esto será nuestro secreto!, ya eres mi mujercita y lo seguiremos haciendo hasta en tu casa, ¡no, como crees!, capaz de que se entera mi mami y me vaya a pegar, ¿bueno, pero sí te gustó, no?, ¡pues sí, pero duele eh!, a bueno te tienes que acostumbrar a hacerlo conmigo, la primera vez de ustedes las mujercitas así les pasa, pero ya en las próximas veces ya no, ¡hasta te voy a enseñar a que tú me cojas! Ya estando afuera del edificio me subí a la camioneta, pero me dolía mucho debajo de mi ombligo y al sentarme lo hacía de ladito, ya que me molestaba ...
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