1. La evolución de Anita (5)


    Fecha: 22/10/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: vladi, Fuente: CuentoRelatos

    Llevo más de tres meses teniendo relaciones a la vez con Juan y con Jacinto y sigo sin motivos para elegir, ya que mi interés es puramente físico y como estoy acostumbrada a mandar, me gustaría que alguien adoptase el papel del macho y me hiciese sentir como una dama y sentir la pasión y el deseo que siento cuando tengo una aventura puntual
    
    Tras la experiencia con Mariano, Jacinto y yo hablamos de que había sido muy satisfactorio para los dos y le dije que había actuado como mi chulo y que me había gustado y que me encantaría que me proporcionara clientes como el de hoy, siempre y cuando él participase activamente. En todo caso yo me prostituía por diversión no por necesidad, así que ponía mis condiciones. Solo aceptaría hombres no muy grandes, sanos, muy aseados, simpáticos, sin barba ni bigote, siempre con condón (sexo seguro) y sin hacerme penetración (me da miedo que la tenga muy gorda y me haga daño). Por mis motivos de trabajo nunca más de uno a la semana y solo el viernes por la tarde o el sábado. Acordamos que solo se relacionarían con Jacinto al que pagarían, la sesión no más larga de tres o cuatro horas y que él estaría esperando fuera de la casa o dentro y mirando sin intervenir o si el cliente quería haríamos un trío. Yo me reservaba tiempo para satisfacer a Juan o echar un polvo con alguna de mis amigas ya que me gustaba tanto el pelo como la pluma.
    
    Se nos ocurrió que sería bueno que Jacinto tuviese en su móvil unas fotos mías para enseñar a los posibles ...
    ... clientes, pero yo no quería, por obvios motivos, que se me viese bien la cara, así que decidí hacer las fotos con antifaz, pero como no disponía de ninguno en ese momento, decidimos hacer las fotos la próxima vez.
    
    En mi busca de un sitio donde vendieran antifaces, encontré una tienda on line que ofertaba lencería sexy, así que encargué un conjunto completo de sostén, liguero, tanga y medias de encaje de color blanco. En dos días recibí el encargo y cuando lo vi, me empecé a excitar, naturalmente me lo puse y tuve mis problemas con el tanga de lo tiesa que la tenía, no sé si por el tacto con la tela o la figura que veía en el espejo.
    
    Ya no podía más, necesitaba un hombre o una mujer en que desahogarme. Llamé a Jacinto y se lo conté con todo detalle y me hacía preguntas hasta que oí unos suspiros conocidos y le dije: «¿No te la estarás meneando que para salido ya estoy yo?» me contestó riéndose «En este momento no, ya me he corrido».
    
    Me preguntó si tenía zapatos blancos de mujer, le dije que no, «entonces te compraré unos para que vayas toda de blanco». Eso me sirvió para replantearme mi vestuario y pensé que debía comprar unos pendientes, aprender a pintarme los ojos, usar rímel y pestañas postizas, tener varios tonos de labios y barniz de uñas, así como crema depilatoria y cremas para dar suavidad a la piel y me cuidé el depilado en forma de corazón de mi vello púbico.
    
    Quedamos para hacerme las fotos unos días después. Llegué con el antifaz, toda mi lencería blanca, ...
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