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Vacaciones (semana santa)...
Fecha: 23/10/2020, Categorías: Gays Autor: renovatio111, Fuente: xHamster
... piedras. ¿Dónde se había metido? ¡Demonio de chico! Le había perdido de vista. De repente otro golpe, esta vez en las nalgas.-¿Me buscas, Bacalao? Soy más rápido que tú-dijo echando a correr por la arena.El pescador le siguió, corría detrás del chaval, herido en su amor propio. Ese niñato se estaba riendo de él.Unos metros más y el chico tropezó cayendo sobre un charco de agua de mar que la marea había dejado. El pescador se arrodilló a su lado incorporándole.-¿Te has hecho daño? Le dijo apartándole el cabello mojado de la cara.El chaval no respondió, le miró avergonzado y sorprendido al ver como le levantaba entre sus brazos. El marinero miró el rostro del chico perlado de gotas de agua, la arena pegada en un lado de la cara, los labios trémulos como si de repente se fuese a echar a llorar.De nuevo la sangre agolpándose en su bajo vientre, de nuevo el deseo de comerle la boca, de nuevo la culpabilidad de algo que no estaba bien.El chico cerró los ojos, se entregaba de nuevo a la madurez de ese hombre, a la hombría tosca de su rostro mal afeitado. Los labios entreabiertos buscando la boca de su verdugo.Sus labios se rozaron, pero esta vez el pescador apartó la cara.-Se nos hace tarde chaval, tus padres deben estar ya en la barca –le susurró y dando media vuelta se puso en marcha seguido del joven.El trayecto de vuelta lo hicieron en silencio, mientras la madre del chico alababa la vida sencilla y gratificante de las gentes del mar. ¿Qué sabía ella de los ahogados, de la ...
... pobreza de una pesca escasa, del frío y la humedad? No podía culparla, era una señora de ciudad en vacaciones, como su marido, como el chaval.Al llegar al puerto el padre del chico sacó la cartera y le pagó al pescador lo acordado, el doble que una semana de pesca sonrió el pescador, el doble que una interminable semana de esfuerzos, de sacar redes vacías de llegar a la lonja con cuatro peces ¡Qué injusta era la vida!Cuando iban de camino a casa, el chico se dio la vuelta.-Creo que me he dejado el móvil en la barca-dijo alejándose a la carrera hasta la barca.El marinero se había sentado en un noray y encendía un cigarrillo. La lumbre le iluminó las manos toscas, grandes, los ojos negros tras las espesas cejas. El chaval se plantó jadeando delante de él. El pescador apagó la cerilla y dio una chupada honda al cigarrillo.Estuvieron unos segundos sin decirse nada, el chico sin saber como decirlo, el hombre maduro sin atreverse a preguntarle.-¿Puedo volver a…verte?El hombre apretó las mandíbulas ¿cómo explicar lo qué sentía dentro?-No –intentaba decir algo más, algo que el chico comprendiera, pero las palabras estaban atenazadas en su garganta. Se levantó y poco a poco se fue alejando hacia su casa.Jueves Santo. El Lavatorio de los pies, La Última Cena. Eucaristía, Oración de Jesús en el huerto de Getsemaní, Arresto de Jesús.-Bacalao- se reía entre dientes mientras se enjabonaba la cara para afeitarse- ese chico estaba mal de la cabeza. Primero aquellas fotos robadas que todavía ...