-
Vacaciones (semana santa)...
Fecha: 23/10/2020, Categorías: Gays Autor: renovatio111, Fuente: xHamster
... joven, empujó el cuerpo adolescente hasta la pared, donde ya no cabía retroceso, sentía su verga dura de nuevo, a su edad le parecía un milagro, que sólo aquel joven dios podía realizar.Álvaro se deshizo del abrazo y escondió la cara en el pecho del marinero, besándolo, mordiendo los pezones que reaccionaron con timidez endureciéndose. Bajó por el vientre hasta arrodillarse ante la verga semi erecta que latía de excitación frente a su cara. Aspiró su aroma masculino, demorándose en el ritual de poner dura aquella carne oscura que le atravesaría, en un ritual en el que él sería el sacrificado.Besó los grandes huevos que colgaban pesados en la bolsa, los lamió y se los introdujo en la boca, mientras la suave piel del la verga le acariciaba las mejillas.Atrapó con los labios la piel del prepucio antes de que el glande se impusiese inhiesto, vencedor. Le gustaba lamer aquella rosa en la que se convertía los pliegues de la carne, introduciendo la lengua para acariciar ese capullo que pronto emergería para cobrarse su pecio.De repente el muchacho cambió de opinión, se puso de pie y se dirigió hacia la puerta ante la sorpresa del pescador.-¡Anda vamos fuera Bacalao! Quiero hacerlo en la playa.-Estás loco chaval-dijo Manuel riendo, pero ya era tarde el muchacho había abierto la puerta y salía corriendo desnudo hacia la playa.El pescador cogió la manta y anduvo detrás de él. Lo alcanzó en la orilla del mar. Álvaro temblaba de frío y se abrazaba a si mismo para evitar la pérdida de ...
... calor. El hombre llegó y le envolvió con la manta, quedando los dos protegidos del frío. El chico cerró los ojos ante el contacto cálido de la piel de su amante maduro, reconfortado una vez más por su hombría.-Pídeme que me quede contigo, que no me vaya.Manuel sonrió con tristeza y le besó.-Dime que me quede, que me necesitas, que no puedes vivir sin mí.El pescador lo tendió sobre la arena, mordió la suavidad de su cuello, el pecho firme, limpio y lampiño, el vientre firme, el vello rizado del pubis. Con una mano rodeo los testículos y se introdujo el miembro del muchacho en la boca.Álvaro gimió con el contacto, su miembro formaba un arco de virilidad pujante y joven. Miró hacía arriba, millones de estrellas formaban el espectáculo más grandioso que nunca hubiese existido. Las olas del mar rompían a unos apenas diez metros.-Ya eres un hombre, haz posesión de tus derechos-dijo Manuel- ha llegado el momento de que me despoje de una parte más de la coraza.El hombre maduro se dio la vuelta ofreciéndose al joven dios. La juventud siempre acababa por imponerse, era imposible luchar contra la marea, lo sabía muy bien. El muchacho le había enseñado una lección que él ahora debía aprender. Era el momento de entregarse.El joven dudó unos instantes, no era el rol preestablecido. Se asustó ante la idea de romper el mito, que su dios maduro se desmoronase ante sus ojos como un castillo de arena. Manuel se dio cuenta.-Hijo, ha llegado el momento en que tires el último ladrillo de esa pared, ...