Las tardes con perros
Fecha: 24/10/2020,
Categorías:
Zoofilia
Autor: Eduarda, Fuente: SexoSinTabues
... suspiro, grito: -¡Beto, soy tu perra! Después de poco el perro se queda quieto, jadea, un hilo de baba moja mi espalda, su semen moja mi vagina. La tengo adentro. Miro el espejo, el perro también está mirando. Los dos estamos quietos. Justo cuando comienzo a sentir las primeras contracciones de un orgasmo, el perro quiere darse vuelta, sé como ponerme y que hacer para que sea fácil. Ya estamos culo contra culo, abotonados. Miro el espejo, el perro está esperando con la vista perdida. Siento la vagina llena, completa. Ninguno hace nada, el perro y yo estamos esperando. Otra vez comienzan las contracciones del orgasmo. Me dejo llevar, no pienso en nada, pero viene a mi mente la imagen de la tarde en que vi a mi papá desnudo. Abro la puerta y veo a mi papá durmiendo desnudo, con la verga parada y dura, es enorme, cierro la puerta. Mi vagina sabe que hacer, estoy cayendo, intento agarrarme del piso pero me caigo, grito, resoplo, sollozo. ¡Ay papá! Me está cogiendo un perro. Se me llenan los ojos de lágrimas Vuelvo a mirar el espejo, yo tengo cara de boba, el perro cara de póker. Siento ...
... que el perro derrama más leche en fondo de mi vagina. -Bien Beto, así se hace, llename la concha de leche que deseo tener cría. Tengo la cara entre mis brazos, los cabellos en el piso, el culo contra el del perro y la vista en el espejo. Hace mucho calor, mi cuerpo está empapado, empiezo a sentir la incomodidad de la posición, también siento el placer de estar satisfaciendo a un perro, me siento sometida y me gusta. Pasiva, espero que el perro acabe de satisfacerse y me desabotone. Pasan los minutos, inmóvil, solo espero, sintiendo como el bulbo del pene del perro infla los primeros centímetros de mi vagina, espero pasiva. ¡Ay! ¡Ah! Sale de mi vagina el pene del perro. Miro el pene. Mirando el bulbo del pene, pienso: si así de grande es cuando me desabotonó…. ¿Cómo sería cuando yo lo tenía adentro? De mi vagina dolorida y abierta, escurre un hilo de semen. Pienso que los espermatozoides del perro ya estarán buscando en vano fertilizarme. Me gusta saber que por varios días, en lo más profundo de mí, llevaré semen de perro. Beto me lame la cara, creo que es su manera de agradecerme. Fin.