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El mundo de Farlo (Historia Erótica)
Fecha: 25/10/2020, Categorías: Poesía Erótica, Autor: Bruno01, Fuente: CuentoRelatos
... solo. Se agachó en cuclilla a su lado, acompañando a Helios en su vista. Disimuladamente volteó hacia su costado para poder apreciar tal forma. Aquella cintura conectada con sus definidas nalgas acariciaba su vista, y lo que había en medio, aquel punto misterioso, aquel sitio oculto, era un enigma que tomaba posesión del cuerpo de Paul. Por instinto, sabía que también poseía uno de esos, pero poder verlo, detallarlo muy de cerca, era ver algo que acaba de nacer antes sus ojos. Quería acercarse más. Quería tocarlo. Sentirlo. ― ¿sucede algo? – dijo Helios sorprendiendo a Paul con los ojos sobre su cuerpo. Paul se agitó. Se puso de pie enseguida y dio unos pasos atrás. ― ¿Qué te pareció? – preguntó desviando de tema. ― Tienes un mundo acá adentro. – contestó poniéndose de pies. Sentía su pecho caliente, y la frase que rondaba su cabeza salió a floté sin permiso: ― Somos iguales. Helios lo observó extrañado mientras se acercaba a él, con un gesto en sus ojos como si esperara oír algo más. ― ¿no te preguntaste lo mismo? – cuestionó Paul. ― si… pero ¿hay algo de malo en eso? ― No lo sé… es que… puede que esté un poco confundido – murmuró. ― En este momento no somos tan parecidos – observó Helios. Aquella frase le complicó las opiniones a Paul. ― …No entiendo. – respondió con incertidumbre. Helios bajo su mirada y vio su pene, y luego tornó a verle el pene a Paul, este con una enorme erección. ― No sé qué me pasa… es solo la emoción ...
... a lo que está pasando – se excusó. ― No creo… – rechazó Helios –…está igual a como estaba en el riachuelo ¿es una larga emoción? Se acercó y tomo la mano de Paul, y seguido de esto se la colocó sobre su pene. Paul lo sostuvo delicadamente sintiendo el calor de Helios, y en cuestiones de segundos vio como crecía en sus manos. Duplicando su tamaño, casi emparejando el de Paul. Esto no le disgustaba, estaba experimentando algo que en el interior le alteraba los sentidos. ― Ahora si somos iguales – dijo Helios con una sonrisa satisfactoria al ver su pene en su total erección. Como si tuviera vida propia su mano empezó a moverse, lo agasajaba. Paul veía insistente lo que tenía en su mano. <Es suave> pensó. No se explicaba cómo aquello se apoderaba de él, tomaba control de su ser. Se acercó más a Helios, dejándose llevar por el instinto. Ambos se estaban intercambiando acaricias en sus flamantes penes. Helios se acercó aun más y juntó su pene con el de Paul. Apenas podía sostener ambos miembros así que usó sus dos manos para hacerlo, dejando a Paul con las manos libres. Este solo se encargó de observar como su compañero hacia movimientos ascendentes y descendentes. Como si rasgara un nervio oculto que poseía su miembro cada vez que hacia tal movimiento, y la sensación de tener otro pene con una temperatura alta cerca el de él, creaba una sensación indescriptible. Paul tragó fondo. Lo que estaba sintiendo estremecía aun mas sus fuerzas. Podía sentir el ...