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Mi hermana, mi ama 1
Fecha: 26/10/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
... estaba. Ya había visto a los animales follar en el campo y en el colegio lo había comentado con una amiguita, Isabel, ella me enseñó a tocarme la pipita, aquello me daba gustito, pero nada más. Aquella noche forcé a padre a tocarme. Fue la primera vez que llegue a correrme. La sensación fue tan fuerte que quedé como muerta en la cama. Padre se asustó, hasta que me vio la cara sonriéndole. — ¿Pero no te la metió? — Insistí muerto de rabia. — No, eso fue unas noches después. Le comenté a Isabel lo que hacía con padre y ella se puso muy cachonda. Me dijo que había visto a sus padres follar y me contó cómo lo hacían, aquello me llamó mucho la atención. Esa noche le dije a padre que quería follar con él. Me dio un bofetón que me tiró de espaldas. Lloré, la rabia me roía las entrañas, le dije que me vengaría, le contaría a todo el mundo lo que me había hecho. Prácticamente lo puse de rodillas, pidiéndome perdón. Y aquella noche lo hicimos. Y desde entonces, cada vez que quiero, padre come de mi mano, como tú. La muy puta se reía, sus carcajadas me daban miedo. Era diabólica. — Hoy te mereces un castigo por espiarnos. Empieza por chuparme los pies. Luego sigue hacia arriba hasta que yo te diga…. — Ordenó… Y yo obedecí. Y chupé y chupé, aquella situación me volvía loco. Ella daba instrucciones, tumbada boca abajo en la cama, con un vestidito de andar por casa, sin bragas. Me hizo lamer sus piernas, su culo. Por la espalda hasta el cuello. Se estremecía con mis caricias, me meneaba el ...
... pito, pero cuando me iba a correr apretaba los testículos y el dolor me impedía llegar al final. Me dolían mucho los huevos. Llamaron a la puerta. Se levantó y fue a abrir. Era Isabel, yo seguía en la cama solo con la camiseta puesta, sin calzoncillos, me tapé con la sábana. Entraron las dos en el cuarto. Lidia me quitó la sábana y me dejó a la vista de su amiga. Morena, gordita, guapa, con un culo que llamaba la atención y un año mayor que mi hermana. — ¡Vaya con Miguelín, a ver como tienes la pilila! — Exclamó Isabel. Intenté taparme, pero mi hermana le ayudó y entre las dos me dejaron con todo al aire. El forcejeo me excitaba y se me la puso tiesa. Isabel se lanzó sobre mi pija y se la metió en la boca, se la tragó entera. Mi hermana se quitó el vestido y desnudó a su amiga. Las tetitas de Isabel colgaban mientras Lidia metía la mano entre sus muslos y la masturbaba. Yo estaba a punto, Isabel se dio cuenta y se apartó, Lidia me apretó los huevos hasta hacerme gritar. — ¡Te correrás cuando yo lo diga! ¡Aún no! — Mi hermana seguía dándome órdenes. Isabel se tendió en la cama boca arriba y Lidia sobre ella, en un sesenta y nueve, se comían los chochos. Lidia levantó un poco la cara de la raja de su amiga. — ¡Chúpame el culo! ¡Ahora! Y ve metiendo los dedos poco a poco. —Seguía mandando y yo obedecía como lo que era, su esclavo. — ¡¡Métemela, marica!! ¡¡ Por el culo, métela ya!! Méteme esa pollita de mariquita que tienes. Apunte al esfínter de mi hermana, Isabel lamia y metía ...