1. Mi hermana, mi ama 1


    Fecha: 26/10/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... dos dedos en su coño. Con la otra mano acariciaba, no, torturaba, mis bolas. Empujé, despacio, poco a poco. Tras varios intentos entró toda. Aquello fue lo más. Descargue dentro de su vientre. — ¡¿Te has corrido?! ¡No tenías permiso! ¡Métela otra vez! Pero no pude. Estaba floja y no entraba. — ¡Isabel, métele dos dedos por el culo a este marica! Así lo hizo y la respuesta fue casi instantánea. De nuevo estaba en forma. Apreté y entró toda de un tirón… Y follamos hasta que las fuerzas nos abandonaron. No sé cuántas veces nos corrimos. Isabel era insaciable. También quiso probar por el culo y no quedó defraudada, por mí y por un pepino que mi hermana trajo de la cocina, con el que las follé, me follaron y que nos comimos entre risas en la ensalada. Pasamos la tarde entera retozando ellas y castigándome a mí. Yo era su juguete. Las dos… unas sádicas, salidas. ¡Cómo disfruté los castigos! La combinación placer-dolor era sublime. Llegó padre, no se extrañó de vernos a los tres en la casa, Isabel era casi de la familia. Lidia le preparó un barreño con agua caliente para lavarse, entre los dos lo llevamos al cuarto de mis padres. Padre nos miraba raro, estábamos los tres en la habitación y no entendía por qué no salíamos para que él pudiera desnudarse. Mi hermana, con su sonrisa sádica, se acercó y lo desnudó, despacio, recreándose. Avergonzado, se tapaba sus partes. Mi hermana se desnudó, le hizo una seña a Isabel, que la imitó y a mí, que hice lo propio. Ya estábamos todos ...
    ... desnudos. Lidia empujó a padre al barreño, de pie, con una esponja se dedicó a mojarle el cuerpo, Isabel, lo enjabonó y yo, con un jarrillo de lata, le echaba agua por encima para enjuagarlo. El pobre tenía los ojos cerrados. Lo secaron entre las dos. Isabel se entretuvo más de la cuenta en su polla, que con el contacto se había puesto enorme. Arrodillada ante él, se tragó su verga, le daban arcadas, pero seguía chupando. Mi hermana, detrás de padre, rozaba sus tetitas por la espalda, bajaba y con la mano entre sus muslos, acariciaba los testículos. Yo miraba como hipnotizado. La escena era irreal. No sé si sueño o pesadilla, pero mi polla estaba otra vez dura como un palo. Empujaron a padre sobre la cama, sobre la que cayó como un fardo. Lidia se sentó sobre su cara, Isabel sobre su polla, que apuntaba al techo. Se dejó caer, dejándola entrar en su gruta, suspirando y acariciándose el clítoris y las tetas. Se inclinó hacia adelante, ofreciéndome el espectáculo de su ojete, negro, ribeteado de estrías radiales. Lidia me señaló el objetivo. Obedecí. Detrás de la chica, enterré mi polla en su culo de golpe. Dio un respingo, pero aguantó, ella se movía sobre padre y bajo mi cuerpo. Llegamos a sincronizar nuestros movimientos. Padre no podía más y explotó en un brutal orgasmo. Me aparté del grupo, Isabel estaba histérica, necesitaba acabar. Tendida boca arriba agarró a mi hermana por un brazo y la obligó a chupar su almeja. Lidia, de perrito sobre su amiga, me hizo follarla. Padre se ...
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