-
La apuesta.
Fecha: 27/10/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... cierto. El engaño de mi marido me ha dejado muy tocada. Cuando un hombre me gusta lo primero que pienso es cuánto tiempo tardará en engañarme y dejo de verlo inmediatamente. La idea de Antonia para demostrar que no todos los hombres son iguales, equivocadamente, nos pareció estupenda a las dos, sin pensar mucho en cómo te afectaría a ti … De nuevo perdí la atención, aquel chochito me tenía embelesado y para colmo el albornoz se le iba abriendo y cada vez podía verle más aquellas tetas capaces de tirar más que cuatro carretas. - … sólo quería decirte que las dos sentimos mucho lo ocurrido, aunque me haya extendido más de la cuenta. - Rosa yo no estoy enfadado contigo, a ti no te conocía de nada, estoy enfadado con Antonia que es mi pareja. Qué habría ocurrido si nos liamos, que por otra parte hubiera sido la cosa más natural del mundo, con tu atractivo y tus incitaciones, y Antonia sin darme ni agua. - Tienes razón Carlos, pero Antonia sólo pretendía ayudarme a solucionar el problema, que me está amargando la vida. Soy una mujer muy caliente y llevo más un año sin estar con un hombre. Yo era una mujer alegre y ahora estoy amargada, tensa, malhumorada. Debo confesarte que ayer, cuando te cogí el pene, estuve a punto de correrme y lo hubiera hecho si no aparece Antonia. La conversación y la visión de Rosa me estaban poniendo malo. Ya no podía disimular el pollón que tenía debajo del bañador. - Bueno Rosa, déjame que me duche y que lo piense. Sé que se me ...
... pasará el enfado, quiero demasiado a Antonia para estar mucho tiempo enfadado con ella. - Es verdad, te he despertado y no te he dado tiempo a nada. –Dijo Rosa levantándose y quitándome el espléndido paisaje que podía contemplar antes-. La acompañé a la puerta y me fui a la ducha. Llevaba un calentón de tal calibre que la erección no se me había bajado en ningún momento. Entré en la ducha, abrí el grifo y comencé a hacerme una paja, la necesitaba más que el comer. Tan absorto estaba en mi paja que no escuché ni vi nada, hasta que noté que alguien se pegaba a mí por detrás y me cogía el nabo. Abrí los ojos y Rosa estaba delante de mí con sus brazos al lado del cuerpo. Miré hacia atrás y era Antonia la que pegada a mí espalda me estaba sobando el nabo. Por un momento pensé que debería hacer y cada neurona de mi cerebro y cada vena de mi polla me gritaron: ¡FOLLAR Y DEJARTE DE OSTIAS! Y así lo hice. Pasé mis manos por detrás del cuerpo de Rosa hasta poder coger y apretar su espléndido culo, mientras la besaba en la boca metiéndole la lengua tanto como podía. Sus tetas me apretaban el pecho, notaba la dureza de sus pezones contra los míos. Metí mis manos por detrás en su entrepierna, con una mano le sobaba el coño y con la otra el agujero del culo. Mientras Antonia seguía haciéndome una paja y besándome y chupándome el cuello. Rosa gemía cada vez más fuerte hasta que dio un grito salvaje y me llenó las manos de sus flujos al correrse. Tuve que sostenerla para que no se ...