1. Juegos Peligrosos. Capítulo # 1


    Fecha: 09/11/2020, Categorías: Gays Autor: junior, Fuente: RelatosEróticos

    ... palabras. Me resultaba muy misterioso. Pero era muy temprano, y decidí salir al estacionamiento y acostarme en la cabina de carga de la camioneta del padre de Bruno. En ése momento se acerca Glenda y pasamos un buen rato hablando y viendo las estrellas.
    
    Dos días después, se me hizo muy extraño no ver a Bruno ni a Rodrigo. Ellos que siempre se bañaban en la piscina y hacían mucho escándalo y mojaban todo con las piruetas.
    
    Un día después mi mamá me había enviado a la panadería que quedaba muy lejos. Cuando me faltaban como 8 cuadras por llegar. A lo lejos vislumbré la camioneta de la señora Virginia. Una Ford Explorer de color rojo. Yo pensé que seguiría de largo, pero se detuvo a unos metros y de la puerta de atrás se asomó Rodrigo con una espléndida sonrisa. Algo muy característico en él.
    
    —Oye… ¿Para dónde vas?
    
    —Voy a la panadería —él se volvió a para hablar con la señora Virginia y luego se asomó para decirme.
    
    —Vente, nosotros te llevamos
    
    Era estupendo no quería caminar.
    
    En el carro, el propuso hacer otra fiesta en la noche y yo no me negué. Si en la primera fiesta nocturna tuve mi primer beso. En la segunda no me quiero imaginar lo que sucedería.
    
    En la casa. Mi mamá nos había hecho una torta para compartirla en la noche. En la noche me enviaron nuevamente para la panadería. Pero ésa vez, Glenda y Rodrigo me acompañaron. De regreso hicimos una carrera; en la cual perdí, porque me caí estrepitosamente. Desparramando todo el pan por la ...
    ... carretera.
    
    Glenda se tiró al suelo de la risa y Rodrigo fue el único que me ayudó. Él también se reía pero no dejaba de sentir lástima porque estaba votando mucha sangre. Por la rodilla. En la casa él llegó explicándole a mi mamá lo que había ocurrido. Mi mamá como siempre, me curó la herida en un santiamén.
    
    En la noche. La fiesta estaba encendida nuevamente. Pero Glenda le contaba a todo el mundo lo que me había ocurrido y se burlaba de mí. Eso no me gustaba. Rodrigo se me acercó. Él siempre tomaba la iniciativa y su conducta era muy segura.
    
    —¿Te gusta Glenda verdad?
    
    Yo me había puesto nervioso. No quería que nadie lo supiera.
    
    —¿¡Qué, estás loco!?
    
    —Por favor, Max… no quieras engañarme. He visto como la miras
    
    Pero me había dado por vencido. Él me había dado la valentía que me faltaba.
    
    —Sí… me gusta. Pero no le puedes decir a nadie
    
    Me dio un golpecito en la pierna y dijo.
    
    —Tranquilo. Yo sé lo que debes hacer —Se levantó y se marchó
    
    Minutos después… yo estaba hablando con Peter. El hermano de la muchacha a la que besé por primera vez, y estaba hablando de cuando comenzáramos las clases. En ése momento Carla, mi hermana se me acerca y me abraza. Eso me pareció completamente normal. Hasta que vi que Glenda se acercaba petulantemente hacia mí. Se detuvo y me dijo.
    
    —Oye… me das asco. No te me vuelvas a acercar más nunca en la vida. No me gustas, nunca me gustaras y no puedo gustarte
    
    En menos de una semana me había ilusionado y me había hecho sentir la peor ...
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