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Juegos Peligrosos. Capítulo # 1
Fecha: 09/11/2020, Categorías: Gays Autor: junior, Fuente: RelatosEróticos
... recuerdo in olvidable. Al día siguiente mi hermana y yo nos metimos en la piscina y luego se metieron todos los jóvenes de la residencia. Hasta Glenda quien me dedicaba ademanes de asco. Las fiestas en el estacionamiento se redujeron a reuniones luego ya fue costumbre. Ya habían pasado dos semanas desde la última vez que Rodrigo me tocó. Hasta que un día. La señora Virginia estaba hablando con la señora de la casa dos. Yo me estaba bañando en la piscina y Rodrigo se metió. La razón por la que Bruno no lo hacía era porque en vacaciones siempre asistías a cursos de música y matemática. Bueno… como decía. Yo estaba en la piscina y Rodrigo se metió. Yo me había alejado bastante de él. Pero el verlo me ponía nervioso. Él por su lado y yo por el mío. En un momento me quedé flotando boca arriba. Y sin darme cuenta llegué hasta donde él estaba. —¿Estás bravo conmigo? —Preguntó de repente. Por lo que me asustó y casi me hace ahogar. Cuando me erguí en la piscina y lo miré. No pude negarme a nada. —No… tranquilo. Solo es que estoy algo confundido. —dije si percatarme de la señora Virginia que estaba cerca. Él inmediatamente reaccionó intentando callarme. —Recuerda que éste juego solo lo debemos saber los dos. Asentí y me disculpé. —¿Pero no estás bravo conmigo? —Volvió a Preguntar con una leve sonrisa —No. te dije. Es más… —Me detuvo en seco. Iba a decir algo más pero primero lo pensé. —¿Qué ocurre? –preguntó sonriendo y mirándome directamente a los ...
... ojos. Respiré profundo, mi corazón estaba a mil por horas. Luego él se me acercó al oído y me dijo. —¿Quieres que te coja? Eso si era nuevo. No sabía ni siquiera lo que significaba la palabra. Mi rostro fue muy expresivo por lo que él dijo. —Mira. Te voy a enseñar cómo es eso. —Dijo colocándose a mis espaldas—. Ve para lo más hondo de la piscina. —Susurró en mi oído y yo lo obedecí—. Cuando yo te diga ¿Te có? Quiero decir si quieres que yo haga esto… —Susurró en mi oído y de pronto comenzó a restregar su bulto por mis nalgas. Eso fue delicioso. No me penetró, ni siquiera nos bajamos los pantalones sólo frotó su bulto por mi trasero. Cuando salimos de la piscina. Cada uno se fue para su casa. Al día siguiente, yo estaba en el baño, y mis padres no estaban. Carla dejó entrar a Rodrigo y Bruno a la casa. Rodrigo le preguntó dónde estaba y ella le indicó que estaba en el baño de arriba. Por lo que él inmediatamente fue a buscarme. Tocó la puerta y yo, pensando que era Carla le abrí. Cuando lo vi allí, inmediatamente intenté cerrarla, pero él colocó su pie. —¿Qué haces aquí? —Murmuré asomándome por la hendidura de la puerta. —Vengo a decirte algo muy importante. —Susurró. —¿Qué? —Ya no me queda mucho tiempo aquí. Pronto me regreso a Caracas. Ése día fue muy triste. No quería que se fuera. En la tarde. Fui a su casa y Bruno me abrió la puerta. Pregunté pro Rodrigo y Bruno me invitó a entrar, para que lo esperara en la sala. Luego subió a buscarlos. Los ...