1. (3) Cuestión de bragas


    Fecha: 15/11/2020, Categorías: Microrelatos, Autor: Mister Neron, Fuente: CuentoRelatos

    ... deleite.
    
    Mientras tanto, Ana encontró un vaso centrada en el vómito transparente de Lucía. Cogió unos jugos en el vaso, mirándolo al trasluz y comprobando su olor gástrico.
    
    -De puta madre –se sintió Ana feliz, pero Lucía seguía suplicando entre gritos-. Joder, Gabri, haz callar a esa zorra de una puta vez.
    
    Y Gabriela la guanteó otra vez con crudeza. Una vez que encaminó el trayecto al clímax, el placer sustituyó al sufrimiento, y la violación fue consumada.
    
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    A cada minuto, Amanda se impacientaba más. ¿Dónde se metió Lucía? No contestaba ni a las llamadas ni a los WhastApps, y ya llegaban tarde para coger el AVE. Lucía no tuvo otro remedio que pasarse por su habitación, a ver si le ocurría algo grave. Llamó a la puerta pero nadie respondió. Pese a todo, entró.
    
    -¿Lucy? Soy yo.
    
    -Sssssh, silencio –siseó Ana acostada junto a Lucía. Amanda se quedó petrificada-. Está dormidita y necesita descanso.
    
    -¿Ana? ¿Qué haces ahí?
    
    -Te lo dejaré claro. Ahhhh, sí, mami… Mmmmm, hasta el fondo… Qué bien, zorrón… ¿Lo pillas?
    
    -No te creo.
    
    -Me importa una mierda lo que ...
    ... creas. Lo que sé es que Lucía tiene un coño de lujo y lo comprobé anoche cuatro veces, y tres seguidas. Oh, ¿a qué viene esa carita de pena? Ah, ya lo sabía. Estás hasta las bragas por Lucía, ¿no es así? Te lo dije. Nadie me cabrea el potorro y sale impune.
    
    -Puta de mierda…
    
    -Yo que tú deshacía la mochila. Lucía está agotada y no creo que vaya a ningún camino de mierda de Compostela. Mira mi dedo corazón –lo puso Ana tieso.
    
    -Puta, puta, puta…
    
    -Sí, sí, sí… Soy la puta de Lucía. Por la forma de correrse yo creo que se ha enamorado de mí. Mírala, no puede ni moverse. La he dejado bien follada.
    
    -Hija de…
    
    -¿Puta? Mi madre no sé, yo sí. Las putas ganan y las mojigatas como tú pierden. Espabila ya y sal del armario, que pareces gilipollas.
    
    Y rompiendo a llorar, Amanda se marchó casi a la carrera.
    
    Ana sonrió con una satisfacción completa.
    
    Lucía ronroneó con los ojos entrecerrados.
    
    -Sssssh, tranquila, sigue durmiendo, zorrón –la acarició Ana y logró que siguiese durmiendo. Luego se bajó de la cama para enviar un WhastApp a Gabriela.
    
    JAQUE MATE Y REMATE JAJAJAJAJA… 
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