1. El Baldío - Parte 1


    Fecha: 14/12/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... mi, ya que uno de ellos solía hacerme bulliyng en la primaria. Pasaron y luego de un par de minutos, apareció la mocosa a buscarme. Se asomo en el camino, buscándome, y yo le chiste desde donde estaba escondido. Iba a salir cuando veo que ella me hace señas de que me esconda de nuevo, que venía más gente por el sendero. Se escondió a mi lado, y juntos, vimos pasar a un grupo de señoras con chicos pequeños a cuestas. Eran lentas para caminar. Mientras tanto, yo aproveche la situación para acercarme a la chica, a Vane. En mi mente calentona, ella quería, pero no se animaba. Así que mientras estábamos ahí tirados, deslice una de mis manos hacia abajo, y comencé a acariciarle la pierna desnuda, para luego subir y comenzar a manosearle descaradamente el culito por encima del pantalón corto. Mis dedos índice y mayor, escarbaban ese culito lindo, buscando el agujerito de su conchita. Ella se puso muy nerviosa, pero no podía decir nada ya que las viejas aun iban pasando a unos pocos metros. Mi mano temblaba un poco, obviamente. Aunque ya no sabía si era por nervios o por la misma calentura y emoción que sentía. Yo seguí manoseándole el orto aun después de que la gente pasara. Ella no dijo nada, ni se quejo. Se quedo ahí también disfrutando, creo. Hasta que en un momento, uno de sus amiguitos la comenzaron a llamar en la distancia. Ella se incorporo, y solo dijo: - Me tengo que ir, mi mamá! - Espera… te gusto lo que te hice? Te dio calentura? - Si… mucho, pero me tengo que ir. - No ...
    ... queres que mañana lo hagamos de nuevo, a la misma hora? - Dale, chau! Y así se fue. Yo estaba en si me quedaba y me hacia una paja ahí nomas, con la esperanza de que volviera, o me iba, y me la hacía en mi casa, más cómodo. Me estuve manoseando unos minutos, hasta que decidí irme mejor. Ya había caído la noche y se había puesto más fresco. Para mi desilusión, pase al día siguiente y no me la encontré. Incluso me quede ahí, la espere durante media hora, y como no apareció, pues me fui. Era ya Viernes, cuando al final la encontré, me estaba esperando. La salude con un beso en la mejilla, casi como una amiga o una novia. Estaba feliz de verla. Y ni bien pude, le pregunte por qué no apareció el día anterior. Ahí me confesó que tenía miedo. No recuerdo como fue lo que me dijo, pero yo hoy entiendo que estaba asustada y abrumada por lo que paso. Nadie nunca la toco así, como a una mujer… y por supuesto, nunca nadie la hizo sentir lo que yo la hice sentir. Estuvo dudando toda la tarde anterior, y ese día, apareció por que una vez pasado el susto, quedaron mas las ganas de lo que sintió. Buscamos un lugar mejor, más alejado del camino, y ahí nos acostamos boca arriba. Yo ni lento ni perezoso, comencé a tocarla, a manosearla. Las tetitas, que asomaban en su remera como pequeños bultos bastante puntiagudos y suaves… y luego baje mi mano a su conchita. Hoy recuerdo que en mi calentura yo era muy bruto. En vez de amasarle su conchita y su clítoris en forma más suave, yo le amasaba la vulva ...
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