-
La amiga golfa de mi vecina tan zorra
Fecha: 25/12/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: zorro_en_celo, Fuente: CuentoRelatos
Después de haber follado lujuriosa y lascivamente a la zorra depravada de mi vecina Mayka, me llamó por teléfono. Me contó que fue a visitar a su amiga Isabel, que se acababa de divorciar de su tercer marido porque estaba harta de él y se había tirado la muy golfa, a todos sus compañeros de oficina, incluido el jefe. Ella le contó a la muy fulana de su amiga como nos lo habíamos montado y ya que se lo había contado todo con pelos y señales, quería follar conmigo en casa de mi vecina. Me dijo que se llamaba Isabel y que era morena y sensualmente morbosa con una buena delantera y un glotón culo que invitaba a petarlo y entaponarlo a base de bien y que saldría contento después de haberla follado. Me dijo que me pusiera un tanga, ya que era una ramera lasciva del carajo y que los hombres así la ponen muy cachonda. Acababa de salir de la ducha pues me disponía a tumbarme relajadamente pues acababa de venir del gimnasio y me había dado una buena paliza, me afeité y estaba con la toalla atada a la cintura cuando me disponía a secarme todo y llamaron a la puerta, era mi vecina Mayka. — Hola tesoro, quiero presentarte a mi amiga Isabel, sé que te gustará y pasarás un buen rato con ella — me dijo — Anda y ponte ese tanga que a mí me vuelve loca que a buen seguro a ella también — finalizó. Me vestí con la camisa que tanto me marcaba el torso, el tanga sexy, los vaqueros que marcaban mi sexo, y finalmente los zapatos negros y me fui a la puerta de enfrente que era donde ...
... estaban estas dos zorras libidinosas. Estaba nervioso por conocer y follarme a la amiga de mi vecina que no sabía si le gustaría. Llamé y el sonido del timbré cortó de golpe todos mis nervios y me empecé a relajar. Vino a abrirme Mayka. —Pasa, cariño pasa, ven a conocer a mi amiga Isabel. Nos dimos dos castos besos en la mejilla y me presenté: — Me llamo Ricardo, quiero conocerte íntimamente. Isabel era una mujer madura de unos 45 años con unas buenas tetas, un culo algo gordo y con una cara de golfa que me encendió. Mi amiga Mayka no mentía, pues destilaba sensualidad, morbo, lujuria y vicio. Llevaba un caro vestido muy ceñido que parecía que le iba a estallar, con una falda casi hasta media pierna y mostraba unos pitones que destilaba lujuria. Isabel tenía el pelo negro azabache, unos ojos negros que destilaban fuego, unas pestañas y cejas que me ponían cachondo. Todo rematado por unos zapatos de tacón de aguja que alzaban su culo y tetas y me ponían nervioso. Mayka fue a por unos whiskies y mientras tanto Isabel y yo empezamos a charlar. —Así que se acaba de quedar Ud. divorciada, seguro que pretendientes no le van a faltar — le dije yo. —Así es —repuso ella —pero ahora no me quiero atar a nadie y quiero disfrutar de la vida y de las compañías masculinas y por eso estoy aquí —terminó. En eso llegó Mayka con los whiskies y nos cruzamos unas miradas de fuego, porque ambos sabíamos lo que pasaría. Ellas se pusieron a hablar de sus cosas y yo las miraba a ...