1. Dicen que las pelirrojas traen mala suerte


    Fecha: 10/01/2021, Categorías: Control mental, Autor: pedrocascabel, Fuente: RelatosEróticos

    ... ¡Qué excitante me resulta este juego! Yo prácticamente ni me estoy moviendo, simplemente me sujeto a su cintura y dejo que actúe. Sin esfuerzo alguno le estoy follando —no sé si decir que ellame está follando a mí— el culo. Aguanto poco, me corro tras poco más de catorce o quincemetisacas de estos que hace Luisa. Y sin decirle yo nada ni tocarle los codos.
    
    Me pide que mantenga el rabo dentro de su culo mientras se pajea el clítoris a mucha velocidad, así que ni siquiera se me termina de bajar del todo la erección cuando de nuevo tiene un escandaloso y perfumado orgasmo, se separa de mí para tumbarse en la cama, me pide un beso en los labios y quedamos ambos dormidos durante un par de horas.
    
    Esta mujer es una bomba sexual, todo un terremoto. El tío que se divorció de ella era un perfecto gilipollas. Mejor que mejor, porque me la voy a follar muy a menudo, lo tengo muy claro, y tras tocar sus codos, ella también.
    
    Creo que no me aprovecho demasiado de esta capacidad que tengo —decirpoder odon, tal y como mi cuñada hace para tomarme el pelo, me da cierta vergüenza— además, soy bastante selectivo y no me tiro a toda tía que pasa por la calle. En otro orden de cosas, he ascendido en la empresa —lo hice de manera discreta y a casi nadie puede extrañar o hacerle rabiar— y me he hecho, al cincuenta por ciento con mi cuñada y en unas excelentes condiciones económicas, con un céntrico gran local en donde hemos abierto una franquicia de una conocida cadena de panadería, ...
    ... pastelería y cafetería que nos va muy bien y gestionan entre Carmen y Paco, que hace unas semanas se habían quedado en el paro. Ya tenemos ocho empleados. Sí, he cambiado y mejorado de piso, de coche, estoy buscando a buen precio una casa o chalet por la sierra segoviano-madrileña… nada del otro mundo, aunque sin estepoder sería inalcanzable para mí. Bueno, me follo a cualquier mujer que me apetece, claro, y también me he vengado de Pilar, mi jefa durante años, déspota, aprovechada, caprichosa, envidiosa, maledicente, machista revestida de falso feminismo, divorciada, siempre salida, necesitada de polla y siempre disimulando porqueeso no va con ella.
    
    El viernes antes de trasladarme a mi nuevo puesto de trabajo invito a comer a todos mis compañeros tras más de diez años de estar juntos. También está Pilar, supuestamente alegre por mi cambio —la muy hipócrita quería ese puesto e intentó todo lo posible en mi contra para que yo no lo obtuviera— y triste por mi marcha. Al finalizar la comida, en el pasillo del restaurante, me paro a hablar con mí ya exjefa, sujeto su codo derecho y me digo calladamente mostrando al mismo tiempo una hipócrita sonrisa amistosa:
    
    —Me vas a invitar a tomar una copa en tú casa y vamos a follar como a mí me apetezca. Vas a disfrutar, te va a encantar, lo hagamos como lo hagamos, sin quejas por tu parte
    
    Roja como un tomate, en voz muy baja, me dice algo parecido a lo que le he indicado, y ya en su coche decido empezar a enseñarle quien manda. Me giro ...
«12...91011...15»