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La Soledad de los LLanos (Capitulo 8)
Fecha: 20/01/2021, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Carlos Nagasaki, Fuente: CuentoRelatos
... se atrevió a romper el hielo. -el problema era con él… no con ustedes- el muchacho señaló la punta del picacho. -¿Acaso te hemos dicho algo?- replicó Román Sandoval. El silencio retornó por unos segundos. El ambiente se tensó notoriamente. Varios hombres rodearon al joven herido. La intención parecía ser acabar con él. Sin embargo, los gestos faciales de los agresores se mostraron temerosos. Pareciera que estuvieran viendo un pelotón de sombras detrás del muchacho. Luis no entendía que sucedía. Lo cierto es aquellos criminales se transformaron en apacibles hombres. El muchacho aprovechó la confusión y les desvió la mirada. Instantes después se marchó sin decir una palabra. Los criminales le abrieron el paso sin poner resistencia. Nadie comentó nada sobre el suceso extraño que presenciaron. Se limitaron a desmenuzar la hazaña lograda por el vaquero, pero después de varios minutos, un miembro de la banda se animó a hablar. -¿vieron lo que estaba detrás del chamaco cuando hablamos con él?- -si- exclamaron varios criminales. -no sé qué era, pero no pienso investigarlo- Román Sandoval -quien era un hombre supersticioso y esotérico- les explicó que el joven estaba protegido por unpoder celestial. Por esa razón lo dejo ir, y por eso mismo había vencido al“demonio”deLobo Rodríguez. -¡hagan lo que hagan, no se metan con ese muchacho!- *** EL QUE A HIERRO MATA, DESAFÍA AL KARMA -aquí mero está bien, muchachos… ¡Armen el campamento!- -¿me decía Don ...
... José?… ¿Dónde vive el Lobo Rodríguez?- preguntó con serena calma Tadeo Jiménez. -estamos a 3 kilómetros del “Picacho del Buitre”, pero no podremos subir con las camionetas y la artillería- comentó el Jefe de la Policía Rural. -entonces tendremos que ir a caballo- -está complicado General Jiménez- agregó Don José. <<¿General otra vez?>> El Gato sonreía hacía el horizonte. -bueno, pues entonces acamparemos hasta el amanecer y mañana los sorprenderemos- -con todo respeto, yo creo que no debe de menospreciar al Lobo y a su gavia- Advirtió el conocedor de la región. Sin embargo, fue respondido con sarcasmo. -no Don José, usted no debe de menospreciarnos a nosotros, pronto vera de que estamos hechos- - he escuchado varias historias- expresó el Jefe Rural. -mejor aún, está a punto de vivir una muy especial- sonrió Jiménez. *** La Cordada acampó a las 11:45 p.m. del 22 de enero de 1934. Sabían de la crueldad con la que se manejaban estos asesinos. No escatimaron en armamento y números. Rafael Garza estaba despierto todavía a las 2:00 de la madrugada. Fumaba un cigarro y observaba hacia el horizonte. Olía la sangre venidera. <<ya deben haber matado a Luis ... espero recuperar su cuerpo>>. El pistolero sintió familiares los llanos Jaliscienses. Tuvo la corazonada de haber estado allí pero no pudo recordar con exactitud. Estaba sentado en el suelo. Se recargaba en una camioneta. Enseguida escuchó unos pasos aproximarse. Su intuición le predijo que ...