1. La Soledad de los LLanos (Capitulo 8)


    Fecha: 20/01/2021, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Carlos Nagasaki, Fuente: CuentoRelatos

    ... muchacho se detuvo por unos segundos. Desde pequeño había escuchado anécdotas de esteGrupo de limpieza.Sin embargo, jamás había comprobado su existencia. Para él era solo un mito.
    
    -La Cordada es solo un invento para que la gente se porten bien- expresó incrédulo el joven.
    
    -pues ese “invento” acabó con toda la banda de criminales del Lobo- contestó con sarcasmo el Medico.
    
    <<¿Aquellos que me detuvieron en el cerro?... ¡no lo puedo creer!>>
    
    -¿Quién le dijo eso?- cuestionó alarmado Luis.
    
    -¡espérate, todavía no termino muchacho!… ¿sabes lo que hicieron con ellos?-
    
    -no-
    
    -los masacraron y los quemaron...... ni siquiera a los Cristeros los mataban así-
    
    El joven dirigió su mirada al vacío horizonte. Se encontraba preocupado. El Doctor Enrique Zaragoza tomó con delicadeza el volante mientras esperaba la respuesta. El vaquero simplemente contestó de igual manera.
    
    -¡Que le vaya bien Doctor¡-
    
    ***
    
    Al as 3 p.m. del siguiente día se escuchó un ruido lejano proveniente de la brecha[4]a San Miguel. Pensaron que eran truenos del cielo, anuncios de otro torrencial. Pero al reconocer lo despejado del mismo salieron a cerciorarse. Don Felipe caminó varios pasos fuera de su rancho. Segundos después su curiosidad se transformó en asombro, y del asombro pasó al terror.La Cordada se aproximaba a toda velocidad. Camionetas, Carros y Caballos levantaban una enorme nube polvorienta. Parecían decididos a lo que sea. Don Felipe recordó instantáneamente los tiempos de la ...
    ... Guerra Cristera donde miles de familias murieron a manos de las sanguinarias fuerzas federales. Volvió a sentir esa horrenda punzada estomacal. Regresó a su casa de inmediato y obligó al muchacho a esconderse en el granero junto con su hija. Los jóvenes entendieron la gravedad del asunto con solo ver el rostro de Don Felipe. La Señora Nora derramó lagrimas ansiosas solo de considerar una nuevaCristiada.
    
    Los muchachos se adentraron en el granero. Nora se dirigió a un sótano escondido en el que la pequeña puerta estaba cubierta con paja. Se introdujeron allí y esperaron a que pasara el momento de tensión. Los mercenarios tocaron fuertemente la puerta. Don Felipe les abrió. Al otro lado se encontraban Tadeo Jiménez y El Gato.
    
    -buenas tardes-
    
    -buenas tardes señores, ¿Que se les ofrece?- respondió amablemente el campesino.
    
    -andamos en busca de un bandido que anda suelto por estas tierras, ya mató a dos personas, una en San Miguel y otra en Arandas-
    
    -¡ah pues suena peligroso!- contestó consternado Don Felipe.
    
    -no solo eso, en Reynosa Tamaulipas acabó con la vida de uno más-
    
    -¿entonces son tres?- exclamó Don Felipe.
    
    -¡bueno pa las matemáticas¡- contestó irónicamente El Gato.
    
    -mire señor, necesitamos que nos diga si lo ha visto, es delgado, mide como 1.78 de estatura, blanco con pelo castaño, anda vestido con atuendos norteños-
    
    -no me suena[5]- replicó el campesino.
    
    -pues yo creo que sí, ¡Ya se sonó a tres[6]¡ - comentó Rafael mientras jugaba con un vaso ...
«12...6789»