1. Lara, una chica muy obediente (8)


    Fecha: 08/02/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos

    ... esto o aquello, hacer esto o no hacerlo, algo que era corriente en la vida de las personas. Pero ella no era una persona sino una esclava y, por tanto, estaba exenta de esas obligaciones que a veces resultaban abrumadoras. Lo único que ella debía hacer era obedecer y ésta era su vocación, de modo que no le alcanzaría la vida para agradecer a sus Amas el habérselo revelado.
    
    En medio de esos pensamientos y vertiginosas sensaciones se encontraba cuando Eva y Juani, una a cada lado de la cama, le flexionaron y abrieron las piernas para que el vejete se arrodillara entre sus muslos con su polla erecta en su mano derecha, apuntando hacia el blanco. Lara miró ese ariete y ya no tuvo miedo. Por el contrario, lo deseaba entrándole en el coño y quitándole el último vestigio de su condición de chica común y corriente: la virginidad.
    
    El viejo miraba con ojos desorbitados ese conejito depilado cuyos labios externos Eva y Juani habían abierto para facilitarle la penetración. Después de superar su miedo, Lara estaba húmeda y esto lo comprobó Juani cuando mientras el ariete del viejo se acercaba a su objetivo introdujo un dedo para masajear un poco el clítoris y enseguida otros dos, que sacó mojados de flujo y los llevó a la boca de la esclavita para que ésta se los limpiara.
    
    Por fin la polla del conserje entró despacio en el nidito de la niña, que se estremeció ante ese primer contacto y sus Amas la sujetaron por ambos brazos temiendo que tratara de resistirse, pero Lara no tenía ...
    ... la menor intención de hacerlo. Por el contrario, gimió cuando la polla empezó a deslizarse hacia adentro y hasta adelantó sus caderas para acelerar la penetración. Al notarlo, Eva y Juani se miraron complacidas.
    
    El vejete empujaba, pero el caminito era estrecho, aunque la lubricación que Juani favorecía con una muy hábil estimulación del clítoris, ayudaba a que la polla fuera avanzando lenta pero inexorablemente mientras Eva masajeaba las tetitas de la niña y jugueteaba con los pezones, que estaban duros y erectos. Lara se retorcía con los ojos cerrados y una expresión tensa en su cara, a la par que de su boca brotaban gemidos que expresaban alguna molestia. Sentía dolor y a la vez ansiedad por tener esa polla dura toda adentro; que su virginidad estallara de una buena vez y fue lo que ocurrió un instante más tarde, cuando el viejo embistió con un golpe de caderas decisivo y su ariete atravesó la barrera y continuó su avance hasta el fondo mientras la cabeza de la niña era un universo de estrellas enloquecidas y Eva no alcanzaba a impedir el grito de dolor que salió de su boca.
    
    -¡Siga, don Ramón, siga! –apremió Juani ante la tan esperada consumación del desvirgamiento. Y claro que el sátiro siguió y siguió en tanto el dolor iba gradualmente atenuándose para dejar paso a un goce que fue haciéndose poco a poco cada vez más intenso hasta sumirla en una tensión que la encendía entera y llenaba sus ojos de lágrimas.
    
    -Sí… sí… así, don Ramón… ¡¡¡asíiiiiiiiii!!!... –clamó ...
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